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miércoles, febrero 04, 2009

Protesta en NY (Update #2)

Acabo de dejar un extenso comentario en el blog de Zoé Valdés, sobre la protesta del próximo domingo 1 de marzo. Su señalamiento me parece muy atinado y pienso que mi respuesta intenta evacuar las posibles dudas al respecto. Antes de seguir leyendo este post, tengan la bondad de remitirse a esta nota.

***
Estimada Zoé:

En primer lugar, permíteme agradecerte enormemente por difundir la convocatoria a la protesta en Nueva York. Tu apoyo es muy importante para mí, en el plano personal y como cubano digno. Esperaba contar con él y me alegra constatarlo.

Respecto a lo que señalas: entiendo que puede parecer ingenuo lo de la convocatoria, y no es para nada la intención. Estoy convencido de que la ingenuidad y la ignorancia han sido dos nutrientes básicos que han contribuido a que el régimen cubano aún no sea condenado unánimemente en todos los foros posibles como lo que es: una dictadura que suprime las libertades básicas ya no sólo de quienes viven en su territorio, sino incluso de quienes habitan allende los mares. (La sistemática violación del artículo 13 de la Declaración Universal de Derechos Humanos, que establece en su segundo acápite que «Toda persona tiene derecho a salir de cualquier país, incluso del propio, y a regresar a su país», afecta lo mismo a los cubanos de la isla, que a los exiliados que a quienes se llaman emigrantes económicos).

Créeme que no hay nada de prurito a que no haya partidos políticos apoyando esta manifestación. Es simplemente un hecho. La protesta no ha sido convocada por ningún partido político ni organización no gubernamental. Yo, por poner el ejemplo más obvio, soy miembro de la Junta de Directores de Archivo Cuba (una ONG, no partidista) que se dedica a documentar “el costo en vidas del proceso político-histórico conocido como la Revolución Cubana”. Luego de leer las crónicas de las protestas en Madrid y Barcelona, pensé que sería fabuloso si pudiéramos los días primero de cada mes hacer un acto de protesta en una o varias ciudades distintas, mientras dure esa vergüenza que es la dictadura cubana. Y entonces lancé la convocatoria en un arranque de entusiasmo. En vistas de que fue sin consultar con la Junta de Archivo Cuba o con miembros de otras organizaciones no gubernamentales o partidos políticos, hice el llamado como individuo, ciudadano libre de un país libre. No quiere esto decir que no sean bienvenidos los políticos, provengan de cualquier partido, o las ONG, de cualquier índole. ¡En lo absoluto! Yo tampoco le veo ningún inconveniente ni ningún pecado en que haya políticos y sus respectivos partidos luchando por la libertad de Cuba, del lado nuestro, en las manifestaciones. De tal suerte, la convocatoria está abierta, sin excepción, a todos aquellos que quieran manifestarse contra medio siglo de totalitarismo. Por mi parte, intentaré aunar a personalidades de la cultura, la política y gente que tenga un peso específico en la cosa pública, para que el acto gane en notoriedad y tenga mayor cobertura mediática. Tan pronto se vayan sumando nombres de peso los iré dando a conocer en mi blog.

Por lo demás, tomaré tu sugerencia de implicar a los Clinton, Barack Obama, McCain y ojalá que, como dices, éstos respondan con ganas de solidarizarse con los amantes de la libertad. Sí, es hora de que Obama y su gabinete se pongan clara y explícitamente del lado de la libertad de nuestro país.

Respecto a lo de que la manifestación carece de fondos es otra realidad. Como mencioné arriba: la convoqué yo, en un arranque de entusiasmo. Ergo, no hay otros fondos que no sean los propios. Sin embargo, me parece importante demostrar que no hacen falta fondos para congregar un centenar (o varios) frente a la misión cubana ante la ONU para manifestarse a favor del pueblo de Cuba y en contra de su gobierno.

Una vez más: ¡mil gracias por tu apoyo! Te mantendré muy al tanto de lo que acontezca en los preparativos.

Un abrazo,
Alexis Romay

martes, febrero 03, 2009

Protesta en NY (Update #1)

Me han dejado boquiabierto. Desde que lancé —hace poco más de 24 horas— la convocatoria a la protesta en Nueva York, el próximo domingo 1 de marzo, frente a la misión cubana ante la ONU, he recibido un aluvión de mensajes de apoyo —ya sea mediante email, a través del muro (o el servicio de correo) de Facebook o en las páginas de comentarios de éste y los otros blogs que han tenido la gentileza de hacerse eco de la protesta—. Muchos simpatizantes me han escrito de disímiles latitudes, dando su apoyo moral, ya que les es imposible personarse en Nueva York para la fecha, pero el número de personas que quiere asistir a la manifestación crece por minutos. He intentado responder a todos individualmente, pero (oh, dicha) ¡comienzo a no dar abasto! Como no es mi intención pecar de descortés, les anuncio a todos los que quieran participar que, si no me alcanza el tiempo para responderles personalmente, los detalles de la protesta los iré poniendo aquí en el blog y en Facebook, en la medida en que los tenga.

De antemano y para poner el parche antes del descosido, quiero aclarar que la protesta no cuenta con fondos de ningún tipo, no la convoca ninguna organización, ni está afiliada a ningún partido político. La convoqué yo —ciudadano de un país libre (cual solamente puede ser libre), inspirado por las manifestaciones en repudio a la dictadura castrista recientemente realizadas en Madrid y Barcelona, y las que se hicieron durante cuatro años, cada martes, desde el 2003, frente a la embajada cubana en París—, con el objetivo de congregar en una misma plaza a demócratas, republicanos, independientes, apolíticos, jóvenes, viejos, hombres, mujeres, niñas y niños, heterosexuales, homosexuales, cubanos, no cubanos y todas aquellas personas que quieran manifestarse pacíficamente contra el régimen despótico que por medio siglo ha desolado la otrora bella isla de Cuba.

Entre los futuros manifestantes del primero de marzo quizá no todos estemos de acuerdo en cuestiones ideológicas. Algunos serán más de derecha, otros, más de izquierda, otros, de centro. Y estas posiciones han de ser irrelevantes, pues tendremos en común algo que debe ser más fuerte que todas nuestras diferencias juntas: la certeza de que el régimen de la isla es una vergüenza y una afrenta a cada cubano que se llame libre. La dictadura cubana no es un problema político. Es un problema moral.

Todavía no hay una agenda concreta, pero supongo que las demandas serán las de siempre, las mismas que han pedido los miembros del “exilio histórico”, las mismas que deberían pedir los llamados “emigrantes económicos”: amnistía para todos los presos de conciencia; respeto a las libertades de expresión, asociación, prensa, religión; elecciones libres; y, no faltaba más, el fin del régimen represivo y totalitario que ha partido en dos a la nación, dejándole, para mayor escarnio, una estela de muerte que asciende a miles de víctimas. Obviamente, también se les gritarán sus cuatro cosas a los hermanos Castro. No hay nada que limpie los pulmones ni aclare tanto la garganta como un «¡Abajo Fidel!». Y, claro, se les llamará “asesinos”, “traidores”, “déspotas”, “dictadores” y otras verdades tristes e irrefutables.

Por lo pronto, agradezco inmensamente a todos los que se han dedicado a correr la voz, tanto en sus blogs, páginas de Facebook, cualquier otra plataforma de social networking, mediante sus redes de contactos a través de email, etc. Destaco a Maite Díaz, quien ha tenido la delicadeza de darnos el cartel (que figura en este post) para usarlo en la protesta.

(Continuará…).

Monopolio cubano

Protesto y vuelvo a protestar

Reproduzco una nota de Niurkita Palomino, a propósito de la convocatoria que he lanzado para protestar —frente a la misión cubana ante la ONU, en Nueva York— contra el medio siglo de dictadura castrista. (Gracias, Palomino).

A ver si se embullan y hacen una en Miami.

***

ESTO VA DIRIGIDO A LOS CUBANOS DE MI GENERACIÓN; LOS NACIDOS DESPUÉS DEL 1959 Y PARA TODOS LOS QUE NOS QUIERAN ACOMPAÑAR

¿Qué pasaría si convocamos una protesta por la libertad de todos los presos políticos y de conciencia; algo así como lo que hicieron los cubanos en Barcelona y en Madrid, ayer? Algo así como la que organizó Alexis Romay en New York el 18 de marzo del 2005. Y como las que se hicieron durante cuatro años, cada martes, desde el 2003, frente a la embajada cubana en París.

Esta idea es de un amigo: él propone que sería bueno organizar la protesta en los primeros días cada mes, alternando las ciudades, mientras haya presos políticos y de conciencia en Cuba. Esta causa no es sólo de ellos, esta causa es de cada cubano que ame la libertad.

Hay muchos valientes dentro de nuestro archipiélago que merecen nuestro apoyo, que deben saber que no están solos. Muchos de ellos prefirieron no salir de allá y luchar por una Cuba libre y digna para todos los cubanos.

¿Se imaginan el efecto que esto causaría? No importa si pensamos diferente en cuanto a las vías de llevar la democracia a Cuba. Si compartes nuestro deseo de verla libre, sin verdugos, como la soñó Martí. Si deseas que los cubanos de adentro gocen de lo que gozamos nosotros. Entonces haznos la media. Se lo debemos a ellos, nos lo debemos a nosotros.

¿Qué les parece? ¿Se suman a nuestra convocatoria?

lunes, febrero 02, 2009

Alina Brouwer, en vivo, en el Van Dyke Cafe

Free live streaming by Ustream

La importancia de llamarse...


Protestas pasadas y futuras

Las crónicas de las manifestaciones en contra de la dictadura castrista que nos regalan Jorge Ferrer, Zoé Valdés, Ernesto Hernández Busto y Juan Abreu me han llenado de un orgullo que hace que se me agolpen las palabras mientras redacto esta nota apresurada. También me han incitado e inspirado a organizar una protesta —a la cual convoco aquí y ahora— para el próximo domingo, 1 de marzo, frente a la misión de Cuba ante la ONU, en Nueva York. Los interesados no duden ni tarden en ponerse en contacto conmigo. A finales de esta semana tendré listo un “comité organizador” y daré más detalles de la protesta en la medida en que los tenga, aunque quizá me reservaré alguna sorpresa por aquello de que “hay cosas que para lograrlas, han de andar ocultas”.

Mientras tanto, los dejo con esta “Crónica de una protesta anunciada”, que escribí en marzo de 2005 y que fuera publicada en
La Nueva Cuba. Ya sé que no está bien reciclar escritos. Pero no pude evitarlo.

***
En un día marcado por las bajas temperaturas y las protestas multitudinarias contra la guerra en Irak, una manifestación más modesta tuvo lugar en la ciudad de Nueva York. Desde el mediodía y hasta las cuatro de la tarde del 18 de marzo, varias docenas de manifestantes se dieron cita en Manhattan, en la esquina de la calle 38 y la Avenida Lexington, frente a la Misión de Cuba ante la ONU, para protestar contra la ola represiva desatada por el gobierno de la isla, hace tres años, en la que más de 70 opositores pacíficos fueron arrestados y condenados, en juicios-relámpago, carentes de garantías procesales, a penas de entre seis y 28 años de prisión.

Ex prisioneros políticos del régimen de Fidel Castro junto a activistas de derechos humanos de todas las tendencias ideológicas se congregaron para unirse en un reclamo común: demandar la libertad incondicional de todos los prisioneros políticos cubanos, cifra que en este momento asciende a más de trescientas personas.

La protesta, como era de esperar, puso una vez más de manifiesto las diferencias irreconciliables entre quienes adoran al régimen de Fidel Castro y quienes lo detestan. El panorama a ambos lados de la Avenida Lexington era todo un estudio en contrastes: en la acera oeste, los manifestantes ondeaban banderas cubanas —y alguna que otra bandera venezolana, con el caballo galopando hacia la derecha—, a la par que coreaban consignas en contra de la política represiva del gobierno de la isla y mostraban carteles con los rostros de los prisioneros políticos cubanos.

En medio de esta efervescencia, en la acera este, la Misión de Cuba ante la ONU, un aburrido edificio de ladrillos marrones, permaneció casi a cal y canto durante toda la protesta, con la excepción de sus ventanas del segundo piso, desde las que unos ruidosos altoparlantes trataban de apagar las voces de los congregados, al reproducir, a todo volumen, canciones de músicos y orquestas que respaldan al gobierno de la isla.

Es necesario que esta imagen de la “diplomacia cubana” se conozca: seres que cuando no tienen la oportunidad de pegarles a los manifestantes, intentan ahogar su reclamo valiéndose de la guitarra desafinada de Silvio Rodríguez o de las canciones más folclóricas de los Van Van.

Mientras se gasta el lujo de exhibir una inmadurez rayana en lo cómico, no sorprende, por predecible, la actitud de los denominados “diplomáticos cubanos”: recuerda al chiquillo impertinente que se tapa los oídos y empieza a dar gritos con tal de no escuchar que no tiene la razón.

Si en el reciente Clásico de Béisbol, la novena cubana —por orientaciones “de arriba”— amenazó con abandonar el torneo producto de la combinación de dos palabras (abajo, Fidel) en un cartel a ojos vista, en esta protesta neoyorquina, los representantes de la dictadura ante la ONU dieron testimonio de la obcecada voluntad de su gobierno de no escuchar criterios adversos. La conexión entre ambas respuestas es sencilla: tanto el equipo nacional de pelota en Puerto Rico como los diplomáticos en Nueva York siguieron al pie de la letra el modus operandi del régimen, cuya divisa es: “my way or the highway” —en inglés—, “a Pepe Cojones” —en cubano—.

Por estas tierras, todavía los admiradores del Comandante recuerdan un detalle significativo de su temprana estadía en Nueva York, a principios de la década del sesenta: Fidel Castro viajó a La Gran Manzana con sus gallinas. Esto es literal. Cuentan que el objetivo de este aviario era servir de alimento al pichón de dictador, que temía ser envenenado. Desde entonces ha llovido mucho, pero el tipo no ha perdido la costumbre. Siempre ha sido así: un viajero precavido. Se lleva sus gallinas al Bronx. Se lleva su censura a Puerto Rico. Se lleva sus bocinas a Manhattan.

El camaján barbudo #3 (cortesía del Guamá)

Cosas que aún no conocemos

Transcribo un poema de Carlos Pintado, del libro Los nombres de la noche.
***


Cosas que aún no conocemos

Pero el recuerdo vuelve con las cosas
que sin saberlo están como esperándonos.

Una conversación a solas siempre
ha de mostrarme el rostro del insomnio.

El oro de los cuernos y las máscaras
consumarán mi historia en el patíbulo.

Una lámpara ardiendo con la noche,
hará mi cruz más cerca del olvido.

Secretas son las armas de la noche,
secretos sus temores y esqueletos.

De sucesivas muertes estoy hecho.
A solas me contemplo: soy terrible.

Como Odiseo bajo a los infiernos.
He vertido mi sangre con descuido.

El tigre de mi sombra me consume.

Pacto en mí el incesto con la noche.

domingo, febrero 01, 2009

El Palace de G y 25

Un lector, que firma Omar Mantra, me dejó el siguiente comentario a propósito de un post sobre el edificio Palace. A petición suya y porque me parece interesante, lo comparto con los lectores de Belascoaín y Neptuno. (Gracias, Omar).
***

El Palace de G y 25.

En ese edificio estaba lo que fue la residencia de uno de mis tíos, periodista por más señas, y expedicionario de Cayo Confites. Hecho que recuerdo perfectamente, no por sus valores bla bla bla… sino por un accidente personal que me dejó una cicatriz en la cabeza, cuando me puse las botas del tío que le dieron en Cayo Confites, cuando salió de La Cabaña. Eran tan grandes, que me las puse sin esfuerzo, y yo tan chiquitito que me resbalé y caí de la Iglesia de Jesús del Monte y me rompí la cabeza.

Desde aquel tiempo sentía mucha admiración por el tío, claro, no por mi caída, sino por su aventura, y visitar ese edificio y ser recibido por el tío, era el mayor de los honores para nosotros los sobrinos.

Un día en una de esas visitas, me regaló La República de Platón, y nunca lo leí, ni siquiera lo hojeé. En aquel tiempo, era yo estudiante de Ciencias Políticas de La Universidad de la Habana, y el Co. Aldana (no sé si lo recuerdan) me había dicho personalmente que todos esos libros eran basura burguesa, y que leerlos me iban a confundir aun más de lo que yo estaba.

Evidentemente yo estaba muy “confundido”, según el tovarich Aldana (perdón, quise decir compañero) tan confundido como lo estoy actualmente.

Claro que me resultaba difícil identificar a Platón con las teorías burguesas comentadas por un tribuno marxista, y quizás porque el Co. Aldana, era un cuadro militante de la Juventud Socialista y tenía cierto poder, era mejor evitar choques con él y sus ideas filosóficas.

Fíjense a donde llegó después, aunque se cayó de todas maneras, estaba yo claro de no chocar con él y dejar al tío y Platón tranquilos.

Este mismo tío, que después estuvo exiliado en USA, durante la etapa de Batista, nos contaba del triste papel jugado por el Comandante en Jefe, en Cayo Confites.

Yo desconfiado como soy, casi paranoide, creía que eran relatos producto de su envidia y sus fracasos, pero parece que más bien lo hacía por caridad con los sobrinos para que idealizáramos al aguerrido Comandante, y vacunarnos contra el llamado “culto a la personalidad”, pues parece que Stalin no le caía nada bien.

De adolescente, eran otros tiempos, de ser guiados por los mayores, y por aquella misma vía, pasando frente al Edificio Palace, la casa de mi tío, mi abuela Chunga, me llevaba al médico en el Hospital Reina Mercedes, bautizado después Fajardo, y nos decía que esa era la calle de su Presidente José Miguel Gómez, “Tiburón”, que se bañaba, pero salpicaba, y que era cierto que malversaba a la a dos manos , pero que les daba a los demás, es decir según ella a los pobres. A mí no me pregunten pues no puedo siquiera imaginar cómo lo hacía...

Primeras lecciones de política familiar para aprender a admirar ladrones de altas esferas.

Ya más grande y con novia “con consentimientos” por allí nos dirigíamos hasta la Escuela de Filosofía y Letras Martín Dihigo, y ya tarde en la noche al regresar, por la misma vía, detrás del Calixto García, bajo los frondosos árboles de la Avenida de los Presidentes rendíamos culto al Eros tropical, exacerbados por nuestra juventud, más bien de ella, pues ya yo entrado en la treintena.

Muy cerca de allí, de ese lugar, mi padre también hizo su historia, como escolta del Príncipe fue atacado por presos comunes que trataron de asesinarlo para quitarle su arma de reglamento.

Pobre hombre, de origen campesino, nombrado policía por Antonio Guiteras en una plaza de alto riesgo y sin ninguna consideración social, a pesar de ser gentil y amigo de muchos presos políticos que tuvo que proteger.

Sí, esa esquina me trae muchos recuerdos, tantos como la esquina de Neptuno y Belascoaín donde pase toda mi adolescencia y mi juventud y me inicie en mis labores de venta de vendedor en la tienda La Popular de Manuel Canoura, presidente de la Artística Gallega, y después en los portales de Belascoaín, desde Neptuno hasta San Miguel frente al café El siglo XX y la Casa Prado. Pero esta es otra etapa que les contaré en otra ocasión.

sábado, enero 31, 2009

Foto de familia

El cuentista con barba se retrata
y al fondo un negro asoma la cabeza.
Patrocina el encuentro
la cerveza
Cristal (en primer plano hay una lata).

Borrachos se aprestan a la faena,
unidos en abrazo jubiloso.
Grita la hija del poeta baboso:
«¡Ven, Barnet, que la cosa está bien buena!».

Y Barnet, el viajero, se apresura,
se cuela en el encuadre del retrato,
recuerda tantos viajes por Europa

y le escribe un tributo a la censura,
que lo hizo truhán, torpe y timorato:
lo enseñó a nadar y a guardar la ropa.
***
Nota al margen: El pie forzado de este soneto es mío.
“Chinatown” escribió las dos primeras cuartetas (que aquí modifiqué a mi antojo).

viernes, enero 30, 2009

La muerte del ángel

Astor Piazzola compone. Leo Brouwer interpreta. ¿Se puede pedir más?



H/T: Tumiamiblog.

Estampas habaneras (XV)

El secreto de los elfos o Quinta de los Molinos II
Teresa Dovalpage


Pues señor, fast forward quince años y heme aquí otra vez en la Quinta de los Molinos. En esta ocasión no me acompañan mis compañeritos de clase, sino un grupo algo más variopinto: los miembros del Círculo de La Llama Violeta y el Maestro San Germán. La mayoría de los asistentes estaban ya iniciados en el culto a los Maestros Ascendidos, pero había algunos de pegote, como una servidora. Yo iba invitada por un socio, Vladimir el Astral.
Cruzábamos en camello por los duros noventa y los habaneros nos habíamos vuelto de súbito seres altamente espirituales. (No hay como el hambre para estimular las más elevadas funciones del espíritu, eso está comprobado). Allí todos buscábamos algo: la trascendencia, la comunicación con el más allá, la iluminación o una visa para casa de las quimbambas. Pero aquella tarde lo único prometido era una experiencia iluminatoria, nos advirtió el organizador de la actividad que era un trigueño larguirucho, natural de Banes. Le decían el Mago de las Hierbas. Aunque eso sí, agregó el Mago, podíamos contar con visiones de los elfos y criaturas elementales que pululaban entre las altas hierbas de la Quinta.


Llegamos y nos sentamos en círculo, con las piernas cruzadas a estilo yoga. Pronto empezó a circular un porrón con porte y aspecto militar, que tenía su forrito de camuflaje y todo. “Es agua de la campana,” me explicó el Astral. Pero como el tal porrón exhalaba un efluvio vegetal poco grato, me excusé de probarlo. Súper finoda que era yo (siútica, me decía mi novio chileno), no me hacía gracia colocar mi delicado hocico donde ya lo habían puesto otros diez. En fin.

Al cabo de un buen rato todos los asistentes estaban viendo más trasgos, elfos, y gnomos varios que los que pueblan El Señor de los Anillos.
―Mira a uno rojo con calzoncillos verdes.
―¡No, el que está al lado mío es azul!
―Caballeros, todos están mal, fíjense en las haditas esas, qué graciosas, qué astrales, si hasta tienen cuatro alas cada una ―aquello lo dijo el Astral, naturalmente.

Yo seguía sin ver más que matas, yerbajos y alguna que otra lagartija despistada. Al fin me aburrí y me fui con viento fresco. Y no fue hasta muchos años más tarde que descubrí el secreto de los elfos. Y ustedes, mis queridos lectores, ¿también lo adivinaron?

jueves, enero 29, 2009

miércoles, enero 28, 2009

Lectura en Montclair, Nueva Jersey

Damas y caballeros:

Tengan la bondad de correr la voz. Mañana, jueves 29 de enero, a las 7 p.m., en Watchung Booksellers, leeré esquirlas de mi traducción al inglés de Al norte del infierno, una excelente y divertidísima novela de Miguel Correa Mujica.

Juegos de palabras, tráfico entre lenguas, traiciones literarias y otros tópicos afines saldrán a colación.

La presentación será en inglés.

Cuarteta

Murieron otros, pero ello aconteció en el pasado,
que es la estación (nadie lo ignora) más propicia a la muerte.
¿Es posible que yo, súbdito de Yaqub Almansur,
muera como tuvieron que morir las rosas y Aristóteles?

De Diván de Almotásim el Magrebí
(siglo XII))
___
Borges, Jorge Luis. Antología poética 1923-1977. Madrid: Alianza Editorial, 2002.

Para decir el lema...

Para las manifestaciones que tendrán lugar en Madrid y Barcelona el próximo domingo 1 de febrero se me ocurre un slogan que también cantarán los progres:

Cuenta uno, cuenta dos, cuenta tres,
cuenta cuatro que te vas, Fidel.

El coro proviene de “Labana”, canción de Alejandro Sanz. Dicho coro aparece, con todas las de la ley, en su disco “No es lo mismo”, sin embargo —detalle triste e interesante—, Sanz omitió esa parte de la canción en su concierto de Buenos Aires. En éste que sigue, cantó el primer verso y (al menos) le dio la oportunidad al público de corear el “cuenta cuatro que te vas, Fidel”.

Nada, que a veces no es lo mismo decir algo en vivo que decirlo en el estudio.


H/T: Penúltimos días.

Alina Brouwer en Van Dyke Cafe, Miami

martes, enero 27, 2009

Encuentro de la Cultura Cubana

Nos vimos poco después del mediodía en un restaurant tailandés, en el siempre chic vecindario de SoHo. Ella me traía cartas de quienes, desde la isla, aún se dignaban a escribirme. Yo le entregaría mi correspondencia destinada a los susodichos. Saludo efusivo. Intercambio de sobres. ¿Qué tal de su vida? Tutéame, Alexis. Vale. ¿Qué tal de tu vida? Por lo visto, la vida le iba bien. Ella —hermana de músico notable, hija y representante de pintor de renombre, madre de una amiga entrañable de mis años de estudiante— andaba de visita en mi ciudad adoptiva. Yo —que por aquellos días me ganaba el sustento en una editorial neoyorquina, estudiaba en las noches y escribía a deshora—, le dedicaba mi limitada y proverbial hora de almuerzo.

Pedimos algo de beber, entrantes y platos fuertes. Cuando llegaron los primeros, seguíamos practicando ese boxeo a distancia al que estamos acostumbrados los cubanos que vivimos a ambos lados del Estrecho de La Florida cuando las circunstancias nos llevan a compartir mesa: tanteábamos zonas débiles, evitábamos temas polémicos, comentábamos lo cosmopolita de Nueva York, repetíamos chistes y trivialidades…

La camarera reemplazó los aperitivos justo en el momento en que, no pudiendo aguantarme, se me ocurrió mencionar la entonces reciente ola de arrestos de la Primavera Negra. (Corría el verano de 2003). Estaba convencido de que compartíamos causa. No podía ser de otra forma. Hablé no con poco entusiasmo de los derechos de nuestros coterráneos —haciendo hincapié en que eran sus derechos (los de ella) y los míos—, sin notar que la cara de mi interlocutora se enrojecía en cuestión de segundos. Sus ojos habían comenzado a destilar un odio familiar —yo conocía esa mirada de algún culebrón de TV Globo—. De buenas a primeras, la mujer tampoco pudo contenerse y saltó en defensa de los arrestos y condenas a los disidentes, las sentencias a muerte —y los subsiguientes fusilamientos de los tres jóvenes que habían intentado infructuosamente secuestrar una embarcación, sin que del hecho derivaran heridos— y, no faltaba más, acusó a los opositores cubanos de ser agentes de la CIA.

La discusión que prosiguió no tuvo nada de original. Cada cual plantado en sus trece. A mí se me había quitado el apetito, pero no me sorprendió que mi —ya para ese entonces— rival pidiera postre. Cuando llegó la factura, la mujer todavía bufaba. Esquivó la cuenta con la misma convicción con la que momentos antes había defendido las bondades del socialismo. Pagué. No dio las gracias. Al despedirnos, me encasquetó de mala gana el beso de rigor en la mejilla. Aun lucía incómoda.

Hace seis años que su hija no me escribe.

Porno para Ricardo (ACTUALIZADO)

H/T: El Guamá.
***
SENTIMOS MOLESTARLE, PERO DEBEMOS ACLARAR UN ATAQUE A GUAMÁ Y PORNO PARA RICARDO: Alguien, en Facebook y por email se hace pasar por Gorki y nos pide anunciar un comunicado de parte de los Pornos Para Ricardo a propósito del cambio de webmaster de la web de PPR por parte de CubaUnderground, no sabemos cómo no pensamos en la posibilidad de que algun día le corrieran una máquina a Guamá ¡con tantas que hacemos correr nosotros!Pero esto es más que una máquina, para no entrar en el paranoiqueo, queremos pensar que es envidia contra CubaUnderground o alguien que quiere demostrar que Guamá es “influenciable”. Eso nos importa un pingo. Reproducimos comunicado del Ciro aclarando el mal entendido, el dime que te diré, el brete... y el/la/los/las que esté detrás de todo esto... ¡que se meta SU comunicado por el ñaka ñaka! Aprovechamos para comunicarles a nuestros lectores que el GORKI que está en Facebook no es tal, informado por él mismo a nuestra redacción, en esta ocasión por teléfono, y ése sí era Gorki.

Anormales enemigos: ¡Guamá, jamás será vencido!

REFLEXIÓN DEL COMPAÑERO CIRO sobre el "CASO COMUNICADO":

A nuestro amigo el cacique Guamá, camarada nuestro del PCC (Partido de la Carne de Caballo), le han pasa'o gato por liebre. Un tal Gorki (que no es el director de PPR porque sabe encender una computadora y hasta tiene cuenta en Facebook) le ha mandado nada más y nada menos que un comunicado, que el cacique amablemente publicó. Exoneramos al cacique de toda culpa, así que por favor no lo vayan a quemar en la hoguera, ya yo hablé con mis antiguos camaradas del G2 y todos los archivos serán eliminados.

Según la computadora del MININT la información mandada fue una coproducción entre Hugo Chávez y Kim Il Sun, que como todos conocen, son novios y se comunican a través de Fidel Castro, que hace de intermediario entre los vivos y los muertos.

Lamentamos a todas las inocentes víctimas anticomunistas que se han visto afectadas por este com-municado.

Aprovecho la oportunidad para adjuntar una foto mía, que aunque no viene al caso, me veo muy sexy en ella.

PUEDEN VER LA FOTO EN NUESTRO BLOG-- CDR · Consejo De Redacción · Periódiko GuamáKubanayanayaguafoafoafotuto · Publicación de Recreo e Instrucción
http://el-guama.blogspot.com · elcaciqueguama@gmail.com · F: 5609 011 2037

“Guamá no defiende principios ni personas, Guamá defiende su aldea”.

lunes, enero 26, 2009

Convocatoria

CONVOCATORIA A MANIFESTACIÓN FRENTE AL CONSULADO DE CUBA EN BARCELONA

El pasado 1 de enero de 2009 se cumplieron cincuenta años de régimen castrista. Un aniversario cerrado que no debería ser motivo de celebración para quienes defendemos los derechos humanos y las libertades políticas fundamentales.

A lo largo del último medio siglo, los cubanos hemos conocido un solo gobierno, un solo partido, un solo discurso oficial. Más del 10 por ciento de la población de la isla ha marchado al exilio huyendo de la falta de oportunidades, la represión a la diferencia y la sinrazón de un país gobernado por Fidel Castro –y ahora por su hermano Raúl– con mano férrea y dogmatismo militante.

El cincuentenario de la Revolución cubana no debe ser, por tanto, motivo de festejo.

Al contrario, se trata de una magnífica ocasión para mostrar nuestra solidaridad hacia todo el pueblo de Cuba, que merece poder decidir su propio destino, gozar de libertades de asociación y expresión, manifestar su derecho a disentir y dar rienda suelta a la iniciativa empresarial de sus ciudadanos sin temer la represión de un estado policial.

Mediante este comunicado, un grupo de exiliados cubanos en Cataluña invita a una manifestación reivindicativa y pacífica ante las puertas del Consulado de Cuba en Barcelona (Paseo de Gracia, 34) el próximo domingo 1 de febrero, a las 12.00 hrs.

Los ciudadanos amantes de la libertad no debemos permanecer impasibles ante un régimen que se ufana de su inmovilidad y desprecia todos los llamados a impulsar una transición hacia la democracia.

H/T: El Tono de la Voz.

domingo, enero 25, 2009

La historia

Transcribo un texto de El libro de las parodias, de Radamés Molina.
***

La historia

I






I I

La historia terminó hace unos instantes, todo se ha consumado. Esta página es su único testimonio y sólo ahora puede ser comprendida. Queda una incertidumbre: Quizás el tiempo que separa este párrafo del término de la historia es parte de la propia historia.

viernes, enero 23, 2009

Estampas habaneras (XIV)

La Quinta de los Molinos
Teresa Dovalpage

La primera vez que visité la Quinta de los Molinos fue junto a mi clase de tercer grado. Se suponía que el paseíto sería una introducción a las ciencias naturales. Ja. Apenas traspasamos la verja de la entrada, un hedor insoportable nos golpeó como un puñetazo en la nariz. ¿Provenía de las ceibas centenarias, de las palmas barrigonas, de un bosquecito de helechos o de algún pozo lleno de materias fecales? Nadie consiguió averiguarlo, pero la peste era, definitivamente y con perdón, a mierda.


A los cinco minutos de camino, una chiquilla se antojó de orinar. Puesto que no había baño a la vista, la maestra la autorizó a usar la maleza como desaguadero:

―¡Y dale rápido, que no tenemos todo el día! ―le advirtió.

La miccionante se agachó entre los hierbajos que la cubrían, para decepción de mirones, hasta más arriba del fondillito. Pero no le dio tiempo a terminar de hacer su necesidad. De pronto la vimos regresar corriendo, el blúmer bajo todavía y una expresión de horror digna de figurar en The Shining.

―¡Ay, maestra! ―sollozaba―, ¡un toro me quiso coger!

Todavía resonaban las carcajadas de los incrédulos cuando entre los matorrales apareció un animal enorme, al que sólo alcancé a verle la (definitivamente bovina) cabeza antes de largar las piernas en dirección a la salida. Los demás hicieron lo mismo. Más tarde nos enteramos de que “alguien” había tenido la genial idea de llevar un rebaño de vacas (no había ningún ejemplar del sexo masculino, se nos aseguró) a pastar a la Quinta de los Molinos, de ahí el olor a boñiga que lo inundaba todo.

Con tales antecedentes pasó bastante tiempo antes de que me decidiera a regresar. La segunda vez fue algo más divertida (en busca de la iluminación y de los elfos del bosque, en compañía de aquel grupo de la Llama Violeta). Pero de esto les hablaré en otra ocasión.

jueves, enero 22, 2009

Al este de qué edén, la cosa está al norte…

Hoy, en El Tono de la Voz, Jorge Ferrer ha tenido la gentileza de publicar un comentario sobre Al norte del infierno (y North of Hell, mi traducción al inglés de esa excelente novela de Miguel Correa Mujica).

Redacto esta nota para dejar constancia escrita de mi alegría ante el hecho de que “mi” texto le haya merecido una opinión favorable a Ferrer, colega en el vicio y oficio de la traducción literaria. Gracias, Jorge.

Cuartetas de Raúl Castro a Barack Obama

«Parece un buen hombre,
Le deseo suerte».
(No firmo mi nombre…
¡so pena de muerte!).

Me extiende su mano
si yo abro mi puño…
y entierro a mi hermano
y le pongo el cuño.

Y suelto a los presos.
(¿Son tres centenares?).
Los tengo en los huesos.
Y a sus familiares.

Les hago la vida
difícil y dura
con mi corrompida
brutal dictadura.

¿Quién dijo que yo era
la risa y no el llanto?
No soy primavera.
Yo soy el espanto.

miércoles, enero 21, 2009

Esquina con primavera rota (VIII)

La catedral dormida y solitaria,
los parques que ya nunca visitamos,
la inmediatez del mar y sus reclamos,
la sed de sol, la fuga necesaria,

las tardes absolutas y brillantes
y aquella sensación de desconcierto
ante la imagen movida del puerto
las tribunas y los altoparlantes,

los barrios marginales y desnudos,
la soledad de cualquier condenado
por los verdugos de nuestra ignorancia

y el pretexto del filo en los escudos:

los recuerdos hoy se han encabritado
con el olor sereno de la infancia.

martes, enero 20, 2009

Cumplió Guantánamo plan de acopio de café

La cosecha de café de la provincia oriental aparece en primera plana del diario Granma, hoy, 20 de enero de 2008, día de la toma presidencial de Barack H. Obama.

Oyentes y dolientes: huelgan los comentarios.

H/T: Penúltimos días.

lunes, enero 19, 2009

Crónica deportiva cubana

Transcribo un texto de Ángel Savón.

***

Castro I logra el bronce; Oro para Ramsés II

En la cita olímpica mundial de tiranos y dictadores con más tiempo en el poder nuestro representante Castro I logró una valiosa medalla de bronce
fruto del entrenamiento y el esfuerzo dando “jan” a su empobrecido pueblo— por su marca de 50 años flat, rompiendo el récord latinoamericano de 31 al dominicano Rafaelito Trujillo, vigente desde 1961.

(Castro I sube al podio a recibir su medalla).

La medalla de plata correspondió a Luisito Catorce --que se reafirmó como monarca europeo--, por sus 54 años jodiéndole la vida a los demás. Al conocer de su triunfo, recorrió la pista saludando al público con pasos de ballet y soltando plumas al viento.

(Luisito Catorce, medalla de plata olímpica).

Como se esperaba, el oro para Ramsés II, por sus 66 años haciendo guerras e hijos, además de lanzar disidentes a los cocodrilos del Nilo. Su gran mérito se refuerza teniendo en cuenta que en su tiempo (1250 A.C) el promedio de vida era de 10 años, y alcanzó a vivir 90 para lograr su record mundial. Esto reafirma la tesis que el Poder Absoluto, además de corromper absolutamente, nos hace vivir una larga y sabrosona vida.

(Ramsés II, ganador absoluto).

sábado, enero 17, 2009

Rimas para festejar el Suceso

Si está vivo, que se muera.
Si está muerto, que se joda.
Que lo celebre el rapsoda.
Que ría la jinetera.
Que se forme el salpafuera.
Que lo cante el cirujano.
Que la muerte del tirano
es motivo de festejo.
Que sea polvo y pellejo:
¡patrimonio del gusano!

viernes, enero 16, 2009

La esperanza y la expectativa


La presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, hace declaraciones respecto a la dictadura cubana. Se puede decir más alto, pero no más claro.

H/T: Encuentro en la red.

Ramonerías

Para que empiecen el fin de semana con el pie derecho y una sonrisa de oreja a oreja, aquí les dejo enlace a la más reciente columna de Ramón Fernández-Larrea en MSN Latino, así como una auto entrevista que se hace el escritor y de la cual transcribo un botón de muestra:

«Mis padres querían tener un hijo. Yo también quería tener padres. Al final nos pusimos de acuerdo (…)».

Estampas habaneras (XIII)

El Parque Trillo
Teresa Dovalpage

Dicen que se llama Quintín Banderas y en efecto, hay una estatua de éste en el centro del parque. Pero lo más sobresaliente del lugar son la ceiba, junto a la cual la gente deja ofrendas amarradas con lazos rojos; las farolas pintadas de verde botella y el fantasma de aquel Pato Macho al que liquidaron allí, según una vieja canción que le gustaba tararear a mi abuela:

“Por culpa de la chaucha
mataron a Pato Macho.
Dicen que estaba en el parque
jugando con los muchachos”.

Su espíritu, de guayabera y zapatos de dos tonos, suele pasearse por entre los árboles, según los vecinos. Preferiblemente por la esquina que da a Aramburu.

Yo nunca me lo tropecé. Pero eso sí, en una casa frente al Parque Trillo tuve mi primer encuentro con un representante en la tierra (así se decía él) de los orishas. Era un santero a quien llamaban hermano Miguelito y que me sirvió, detalles más, detalles menos, de modelo para mi personaje Teófilo. Lo visité una tarde, instigada por una amiga del barrio que juraba que Miguelito era lo máximo —le había hecho regresar un novio desaparecido gracias a un atadito de pendejos con miel—. Otro día hablaré de esto.

El hermano Miguelito —en camiseta rosada, con argollas de oro en las orejas antes de que se usara que los hombres las lucieran y un short de florecitas— nos recibió amabilísimo: “Luz y progreso, hermanas. Adelante”.

Con mis dieciocho años de niña bitonga, yo no tenía problema alguno pendiente de resolución. Pero como me parecía desairado no decir algo con enjundia le puse una carita muy compungida, apenas nos quedamos solos, y le dije que tenía que ayudarme a encaminar mi vida.

Miguelito recomendó un trabajo viramundo. Ello consistía en llevarle un gallo, una botella de ron, una pucha de flores blancas y no me acuerdo qué otras cosas más. Luego tiró unos pedazos de corteza de coco en el suelo, los observó y me dijo:

—Veo viaje en tu futuro, hermana. Por ahí van los tiros. Viaje y matrimonio pa’ ti.

Tendrían que pasar once abriles para que las palabras de Miguelito se materializaran, pero aquella tarde, cuando salimos al sol y a la bulla perenne del Parque Trillo, le dije a mi socita:

—No te preocupes, que cuando me vaya yo te mando a buscar.

jueves, enero 15, 2009

Réquiem por la décimoquinta letra (…), una consonante nasal palatal

Transcribo un texto de Miguel Correa Mujica.
***
Esta manana, mientras comía una cana en una canada al sur de Vinales, un nandú panameno y unas aranas danaron el mono a una nina de cinco anos. La nina que no era nona dijo «¡Cono! Yo tengo mi mono tenido de anil». Una senora, nata y de pequeno tamano, y un ná
nigo que pasaba, al ver que la nina tenía ya con cinco anos, tina, le regalaron carinosamente dos pinas.

miércoles, enero 14, 2009

La noticia

Los rumores de la muerte de Fidel Castro crecen y crecen y el público expectante —no hay que olvidar que el castrismo ha sido un espectáculo largo y sin interrupciones, un show que no por aburrido y predecible ha dejado de ser sangriento— se cuestiona la veracidad del murmullo ensordecedor y se pregunta para cuándo la próxima puesta en escena, la caída del telón, el season finale, la despedida histriónica de la Gran Diva. Todos —tanto en la isla, como en sus múltiples provincias del exilio— siempre hemos querido un palco desde el cual contemplar —y lanzarle la póstuma trompetilla— al féretro. ¡Y ya casi se nos presenta la oportunidad! ¡Qué emoción! «Showtime! Señoras y señores. Ladies and gentlemen. Muy buenas noches, damas y caballeros, tengan todos ustedes». (Cabrera Infante dixit).

Admito que hasta ahora he sido escéptico y he tirado a relajo lo relativo a la muerte de ese señor que a golpe de pistola y porrazo se hizo con el destino de mi tierra y la llevó a su más deplorable estado, pero hoy se me dificulta mucho no hacerme eco de la sospecha de que el cadáver ya se descompone. ¿En qué me baso?, preguntarán los incrédulos. Quisiera responder: «en la intuición», pero el razonamiento tiene más de lógica que de vaticinio: Castro I ha manipulado a su antojo la opinión pública internacional —ya, por fin, por desgracia, podemos decir que— durante medio siglo. (Tal es así que los chistosos aún especulan que si Napoleón hubiera tenido los órganos de prensa del dictador cubano, nadie se habría enterado de su derrota en Waterloo).

Pocas veces se manifestaron tan cabalmente sus dotes de titiritero como en la llamada Primavera Negra de 2003, fecha en que el régimen de La Habana desató una razzia en contra de la oposición pacífica cubana. En horas de la madrugada del 18 de marzo, mientras caían las primeras bombas en Iraq, a lo largo y estrecho de la isla, 79 disidentes fueron arrestados bajo cargos que —de no ser por las injustas condenas que conllevaron y que actualmente aún cumple la mayoría— serían considerados risibles por cualquier persona con dos dedos de frente. En aquella ocasión, Castro usó el incipiente conflicto bélico como cortina de humo tras la cual ocultar sus desmanes. Pero el hombre no siempre se esconde tras la noticia. A veces —por desgracia, casi siempre— prefiere el primer plano.

Convencido de la muerte de Fidel Castro, sólo me queda especular sobre cuándo se hará pública, oh, la madre de todas las noticias. Ya cumplido el sueño de irse a la tumba habiendo sobrevivido al cincuentenario de su arribo al poder, no habrá que llamar a expertos en numerología ni a ningún avezado politólogo para que nos expliquen que sólo existe una fecha posible para anunciar que —agotado el socialismo que preconizaba su redundante lema— al dictador no le quedó más remedio que optar por la muerte. Se equivocan quienes subestiman los delirios de grandeza del susodicho. Él se sabe el ombligo del mundo. Y para demostrarlo, hará todo lo posible por robarle cámara al primer presidente negro que llega a la Oficina Oval de la Casa Blanca. ¡Qué es eso de un negro en primera plana! (Con lo racista que siempre ha sido el Comandante). El día en que todos los diarios del mundo deberán dedicar su portada a la inauguración presidencial de Barack H. Obama, Fidel Castro —su osamenta— querrá competir con este acontecimiento.

Que lo compre quien no lo conozca, Comandante. Desde mi modesto blog, anticipando su movida, le boicoteo la sorpresa.
***
Alexis Romay
Nueva Jersey

¡Somos un mismo pueblo!

Reproduzco un texto que Ángel Savón —uno de los lectores habituales de Belascoaín y Neptuno— me envió, precedido por la siguiente nota:

Estimado Alexis:

Hace días presentaste un post con la foto de la celebración en el malecón de La Habana del cincuentenario de la revolución. Se me ocurrió que podemos demostrar que el “pueblo de allá” es “igual al de aquí” —salvando las diferencias materiales— casi sin texto, sólo con evidencia fotográfica.

***

Nadie trate de dividir al pueblo cubano de las dos orillas. Somos uno, iguales, con la misma cultura, la misma educación, los mismos deseos.


En la tribuna antiimperialista del malecón, celebrando el 50 Aniversario del triunfo de la revolución.


En la tribuna anticastrista de la Calle 8. Celebrando la supuesta muerte del tirano.

martes, enero 13, 2009

Dos cuentos de Teresa Dovalpage

Aquí y aquí. ¡Buen provecho!

Hugo Chávez siente nostalgia por el Fantasma en Jefe

«Sé que el Fidel impaciente
que recorría las calles,
las llanuras y los valles
—¡y que asustaba a la gente!—
tan solo existe en mi mente
(que es la mente del idiota,
que convierte la derrota
en un logro inalcanzable).
¡Adiós, espectro innombrable!
¡Ya no darás más la nota!».

____
Imagen: obra de Eugenio Merino.

lunes, enero 12, 2009

El Che que le gusta a Steven Soderbergh

En entrevista concedida al diario Le Figaro, el director norteamericano declara:

À la Cabana, à La Havane, le Che devient un bureaucrate qui signe des arrêts de mort. Ce personnage-là ne m'intéresse pas.

En [la prisión de] La Cabaña, en La Habana, el Che se convirtió en un burócrata que firmaba sentencias de muerte. Ese personaje no me interesa.

domingo, enero 11, 2009

Injusticias en la(s) ciudad(es) del sol

El viernes salimos a cenar con los padres de mi ahijada, quienes a su vez habían invitado a una pareja de sudafricanos. El rapor con los recién conocidos fue instantáneo, como también lo fue mi constatación de que en casi una década de vida en Estados Unidos nunca se me había presentado la oportunidad de intercambiar largo y tendido con nativos del país que acuñó el término “apartheid”, concepto que alcanzó su nefasto esplendor en mi tierra natal.

El tema Cuba hizo su entrada antes del plato fuerte. Con pincel de brocha gorda les dibujé la macabra realidad de la isla. Los sudafricanos no salían de su sorpresa. Aquello de que a la población cubana no le estaba permitido tener negocios propios o entrar a hoteles, establecimientos, playas y lugares destinados exclusivamente al turismo extranjero les era penosamente familiar. Casi no podían dar crédito a lo que les contaba. ¿Cómo era posible que tal cosa pasara en Cuba y que ellos nunca hubieran escuchado nada al respecto?

Mi respuesta, no por baladí es menos cierta: porque en Sudáfrica, en su momento, un grupo que se autodenominó United Artists Against Apartheid (artistas unidos contra el apartheid) hizo pública su condena y determinó no cantar en la Ciudad del Sol mientras estuviera en pie el régimen imperante. Sin embargo, en Cuba, con iguales restricciones al pueblo, Ry Cooder se las agenció para enlatar la nostalgia por la miseria ajena.



Ay, ¿cuándo alguno de estos seres que antaño cantaban contra la injusticia se dignará a condenar el apartheid que aun subsiste en la ciudad de las columnas?

sábado, enero 10, 2009

Ataque a Penúltimos días

Transcribo un mensaje de Ernesto Hernández Busto:
Estimados colegas:
Entre ayer y hoy Penúltimos días ha sido víctima de un ataque informático. Les anexo la explicación que me han dado en el servicio técnico del servidor. Como no creo que pueda volver a estar online en un plazo breve, les ruego avisen a los lectores que compartimos de tan incómoda situación.

Saludos y gracias, E.

Poema visual

Dos
patrias
tengo
yo:
Cuba
y
la

viernes, enero 09, 2009

Estampas habaneras (XII)

El Caballero y yo
Teresa Dovalpage

Hoy se me había ocurrido hablar sobre la librería de L y 27. Era una de mis preferidas porque tenía más variedad (relativa, se entiende) que la que queda en esa esquina que por un lado da al Habana Libre y por otro al Coppelia. Como desde niña yo era ya comelibros, guardaba urracamente el dinero que me daban en casa para comprarme algo que leer los sábados, cuando mis padres me llevaban a tomar helados. Supongo que a ellos les enorgullecía el encontrarme tan aplicadita, pero a la vez, mi comportamiento fortalecía la opinión de bicho raro que se habían formado de mí.

Bueno, ésta era la idea original del post, pero me llegó otra. Pues ¿cómo estar escribiendo sobre las esquinas habaneras y no mencionar a un personaje que frecuentó tantísimas de ellas? Qué va, eso es imperdonable. Así que aquí les traigo una anécdota sobre José María López Lledín, el Caballero de París.

De éste corrían un montón de historias: que si su familia se ahogó durante el naufragio del Valbanera, que si lo acusaron injustamente de robo y en la cárcel perdió la razón... Que si era gallego, que si era de Oviedo. En fin. Mis primeros recuerdos de él son olfativos: el pobre Caballero no olía bien, acto disculpable si se tiene en cuenta que carecía de hogar y que no mantenía estrechos vínculos con el agua y con los jabones. Se sentaba en quicios o en el suelo, envuelto en una capa oscura. Hablaba solo. Y yo, que nunca he sido muy valiente, le tenía terror.

Solía encontrarlo en los portales de la iglesia del Carmen, en Infanta, durante los mencionados paseos familiares a la recherche del helado. Una de aquellas tardes, venciendo la mieditis, me acerqué a él y le di (no sé por qué, fue un impulso instantáneo) un peso de los que guardaba para mi provisión bibliófila. El Caballero lo aceptó y me regaló una pluma adornada con hilitos de estambre.

Lo tomé como aviso de lo alto. Naturalmente, el destino me quería decir con tan extraño mensajero que yo debía ser escritora. ¡Si estaba más claro que el agua...! Aquella tarde pasé con gran prosopopeya delante de la librería y anuncié a mis padres que ya no necesitaba comprar más libros, pues pensaba escribirlos yo.

Mucho más tarde supe que el Caballero regalaba plumas a casi todo el mundo. Pero en aquel momento me hizo sentir una chica especial. Predestinada para las palabras.

El Caballero murió en 1985 en el hospital psiquiátrico de Mazorra. Ojalá que descanse en paz, haciendo plumas mágicas en el otro mundo. O quién sabe si escribiendo con ellas, ¿no?

jueves, enero 08, 2009

Pesadilla de canadienses en Cuba

Una lectora a quien conozco personalmente y que prefiere el anonimato —hago hincapié en este detalle para que no parezca que estoy corriendo la bola de un fantasma— me ha dejado un comentario respecto a una pareja de canadienses que fue la semana pasada a vacacionar a Cuba y se las vio negras. Transcribo su mensaje y pregunto: ¿alguien tiene más noticias al respecto?

Por Cuba sufro todos los días, lloro el dolor de la gente de donde crecí, vivo desmintiendo el romanticismo en el que viven los cubanos, pero nada cambia y esa es la mayor tristeza. No veo como mejorará. Y lo peor es que vivo en un lugar donde tengo que ver en la televisión comerciales promocionando turismo a Cuba como si fuera lo más lindo. Pero lentamente los canadienses ingenuos ven la realidad. Hace una semana pasó que una pareja se creyó el comercial y se fue a Cuba de vacaciones, la muchacha estaba embarazada, se fue a parto prematuro pero, como todos conocemos el estado de los hospitales, el bebé no sobrevivió. Lo peor es que el gobierno no les quiere devolver el bebé para que lo regresen a Canadá y se han tenido que regresar a Cuba a que se lo devuelvan. Supongo que cederán ya que no pueden dañar la fuente número uno de turismo: Canadá.
Lila

Octavilla para circular en La Habana

¡Cinco décadas de mierda!
Cincuenta años de lo mismo:
hambre, miedo y triunfalismo.
¡Somos relojes de cuerda!
Y aunque a veces no concuerda
la utopía con la vida
miserable y carcomida
que llevamos a diario,
¡que viva el aniversario
de la gesta genocida!

miércoles, enero 07, 2009

Telemadrid reporta: Cincuenta años de revolución cubana

Huelgan los comentarios. La realidad habla por sí sola.



Segunda parte.

Candela en Miami

Transcribo un texto de Loreta Sánchez-Araujo, MA.
***
Conocí a Teresa Doval cuando a ella se le ocurrió estudiar cibernética en La Colina de la universidad de La Habana, lo cual siempre me pareció un disparate porque estaba claro que lo suyo eran las letras. Luego coincidimos en un taller literario que dirigía Osmande Lescayllers, que ahora me entero que está en Galicia y dándoselas de opositor. ¿Me dijiste...? Pero este post es sobre Teresita y no el francófilo. Después ella fue a parar a la facultad de lenguas y se convirtió en Tessy.

Desde el tiempo de los talleres me di cuenta de que Teresa tenía madera de escritora. Comprobé que no andaba errada cuando leí su novela Posesas de La Habana, que traza la tragediosa vida de tres mujeres y una niña en el medio de un apagón. Me hizo reír y llorar pues parece estar basada en su propia familia aunque con exageraciones. “Licencias literarias” dice ella.

No he conseguido todavía Muerte de un murciano en La Habana, novela que quedó finalista del premio Herralde en 2006, pero sí su libro de cuentos ¡Por culpa de Candela!. Y me llama la atención la presencia de Miami en este libro aunque su autora, que yo sepa, no ha pasado aquí más que unos pocos días.

La chica de “Cubanoteca”, una india zapoteca adoptada por exiliados cubanos, vive en Miami hasta que viaja a México y la detienen como illegal alien en la frontera. La estudiante de “Literatura femenina” (título demasiado insípido y casi pedante para un cuento tan bueno) conoce en Miami a un cubano apodado el Zángano, al que devuelve a la misma ciudad por impotente y tarreador. La niña de “Si a tu ventana llega una paloma” prefiere ir a La Habana en lugar de Miami, a buscar a su padre el ñángara. A Miami se va la marielita de “El tiempo hacia atrás”. Pienso que en el fondo Tessy debe estar penando por domiciliarse en esta ciudad.

Recomiendo el libro. También lo hace desde la contraportada Roberto Ampuero, autor chileno creador del detective Cayetano Brulé, quien compara a la autora con Cabrera Infante. Quizá se le fue un poco la mano en el elogio, pero los cuentos están bien escritos, divertidísimos la mayor parte, y se leen de una sentada. Ahora falta que la Dovalpage (¿de dónde habrá sacado esa page del apellido?) venga a Miami y escriba una novela sobre la ciudad.

martes, enero 06, 2009

Pascual Serrano mete la pata y recapacita

Cuba es una dictadura.
¡Perdón! ¡Una dictablanda!
(Peor la pasan en Luanda).
Pregunténselo a Padura
o al ministro de cultura
(que no sabe lo que escribe).
A la islita del Caribe
que está desecha en pedazos
le envío un millón de abrazos...
Y en Haití, ¡qué mal se vive!

lunes, enero 05, 2009

Escena en la Tribuna Antiimperialista (fragmento)

¡A festejar los cincuenta!
¡Pelo suelto y carretera!
Y en el pecho una bandera
(la de verdad, la que cuenta,
¡la de la milla noventa!)
y el despelote en su punto
y el pueblo, en la rumba, junto
y el pan y el circo, ¡adelante!
¡Que se muera el Comandante!
¡Que viva Fidel (difunto)!

domingo, enero 04, 2009

De la transmutación del ave nacional en pájaro de mal agüero

Comandante-Tocororo
que habitas en la campiña
con tu barba ya lampiña
y tu falta de decoro,
no desoigas este coro
que improviso en la distancia
en repudio a tu arrogancia
y a tu estela sanguinaria
(más letal que la malaria,
peor que la nigromancia).

sábado, enero 03, 2009

Opiniones diversas recogidas al azar durante la comparecencia de Raúl Castro en el “Parlamento” cubano

—¡Hay que actuar con realismo!
—¡Hay que dejarse de brete!
—¡A éste hay que darle un tolete!
—Para salir del abismo...
—¡Y dar paso al consumismo!
—¡Hay que ajustar nuestros sueños!
—¿A él le gustan los trigueños?
—¡Y a celebrar los cincuenta!
—¿Pero éste no se da cuenta?
—¡Habrá que cambiar de dueños!

viernes, enero 02, 2009

Roberto Fernández Retamar alude a la censura en Cuba

Al parecer no existen transcripciones
que cuenten los sucesos del encuentro.
Fue el ojo del ciclón, ¡el epicentro!
De viva voz, muchas intervenciones

se escucharon en dichas reuniones
y aunque sólo se cita lo de «dentro
de la Revolución, todo», me centro
—ya no en las consabidas conclusiones

del Comandante, que marcó la pauta
y estableció lo que era bienvenido
en Palabras a los intelectuales

(y luego censuró hasta el pan de flauta)—,
me centro en este miedo que he sentido

¡desde que fusiló a los generales!

Estampas habaneras (XI)

La Manzana de Gómez
Teresa Dovalpage

Me doy un salto para salir de Carlos III, porque ya debo tenerlos aburridos de pasearnos por la misma avenida tanto tiempo. Y del brinco que doy, caigo en La Manzana de Gómez, allá en La Habana Vieja. Allí pasé varios años a fines de los setenta, porque la secundaria donde estudié, la ESBUR José Antonio Echeverría y la farmacia donde trabajaba mi madre se encontraban en esa zona.

En La Manzana había una variedad de tiendas y tienditas insignificantes, ya sin vestigios del pasado esplendor que se le atribuye a esta construcción y todavía sin indicios de lo que debe ser ahora, en los tiempos post-dolarización. En algunos lugares he visto que la llaman “conjunto de galerías” así que me imagino que hasta el buche de café lo cobrarán en CUC. De los setenta y principios de los ochenta, recuerdo una tienda en la que vendían ropa sólo a quienes iban de viaje a los países del campo socialista —la venerable abuela de las actuales shoppings, vaya—. Mi madrina, cuando “le dieron” un viajecito a Alemania, se compró un espantoso traje sastre de color pulga que terminó por deshacer y convertir en camisas para su hijo. También había otra tienda de artículos de oficina y productos escolares y me parece recordar una de telas. Todo por la libreta, desde luego. (¿Había también una cafetería? Si alguien me refrescara la memoria...). Los locales, oscuros y desangelados, eran capaces de enfriarle los ánimos al más inveterado consumidor.

La cáscara de La Manzana abarca cuatro calles: Zulueta, Monserrate, San Rafael y Neptuno. Desde las ventanas de la secundaria se veía el Parque Central. Más de una vez, en lugar de atender a clases, me sorprendía mirando hacia los árboles y deseando...volar. En las meriendas comíamos mazarreales y en los baños se aprendía a fumar. Pero al menos, por los ventanales entraban a raudales luz, aire y sol. De la farmacia donde mi madre era la directora técnica tengo recuerdos menos luminosos. Para llegar al dispensario (allí quedaba su oficina) había que subir una escalerilla enroscada sobre sí misma como la de un castillo escocés. Pero esto es tema para otro post, o quizá para unas memorias, pues no es justo que descargue en ustedes mis ya casi olvidados traumas de adolescente.

jueves, enero 01, 2009

Retrato hiperrealista de una isla

La sangre decorando las murallas,
la sangre decorando las vidrieras,
la sangre decorando las pantallas,
la sangre decorando las aceras,

la sangre decorando las funciones,
la sangre decorando los festejos,
la sangre decorando las traiciones,
la sangre decorando los cortejos,

la sangre decorando las camisas,
la sangre decorando los museos,
la sangre decorando los portales,

la sangre decorando las cornisas,
la sangre decorando los trofeos,
la sangre decorando los murales.