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sábado, mayo 09, 2009
jueves, abril 23, 2009
Show secreto
Traigo buenas noticias: Alina Brouwer toca este viernes en un evento exclusivo en Coconut Grove. Para informarse de los detalles, pueden escribir a onesecretshow@gmail.com.H/T: Penúltimos días.
domingo, abril 12, 2009
viernes, abril 03, 2009
Hay cosas que no tienen precio
Ya lo dijo quien lo dijo: hay cosas que no tienen precio. Pongo por ejemplo mi amistad con mi querida Alina Brouwer. Esta entrevista que le hace hoy Emilio Ichikawa da testimonio de su inmensa calidad, musical y humana. Y da gusto.
Un mensaje a los habitantes de Miami y zonas aledañas: Alina Brouwer toca todos los viernes en “Bistro Decadencia”. A tal efecto, les dejo acá un cartel promocional y, a Alina, un beso y un abrazo.
jueves, marzo 26, 2009
viernes, marzo 20, 2009
viernes, marzo 13, 2009
jueves, marzo 05, 2009
lunes, febrero 23, 2009
Protesta en NY (Update #7): En “La Voz de Miami”
El periodista Nelson Rubio ―de WQBA Univision Radio― dedicará un segmento de su programa matutino a difundir los pormenores de la manifestación del 1 de marzo. A tal fin, me entrevistará en vivo a las 6:15 AM. Los amigos allende los mares ―y los madrugadores a este lado del océano―, pueden escuchar la entrevista aquí.
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Protesta en NY
martes, febrero 03, 2009
Protesto y vuelvo a protestar
Reproduzco una nota de Niurkita Palomino, a propósito de la convocatoria que he lanzado para protestar —frente a la misión cubana ante la ONU, en Nueva York— contra el medio siglo de dictadura castrista. (Gracias, Palomino).
Esta idea es de un amigo: él propone que sería bueno organizar la protesta en los primeros días cada mes, alternando las ciudades, mientras haya presos políticos y de conciencia en Cuba. Esta causa no es sólo de ellos, esta causa es de cada cubano que ame la libertad.
Hay muchos valientes dentro de nuestro archipiélago que merecen nuestro apoyo, que deben saber que no están solos. Muchos de ellos prefirieron no salir de allá y luchar por una Cuba libre y digna para todos los cubanos.
¿Se imaginan el efecto que esto causaría? No importa si pensamos diferente en cuanto a las vías de llevar la democracia a Cuba. Si compartes nuestro deseo de verla libre, sin verdugos, como la soñó Martí. Si deseas que los cubanos de adentro gocen de lo que gozamos nosotros. Entonces haznos la media. Se lo debemos a ellos, nos lo debemos a nosotros.
¿Qué les parece? ¿Se suman a nuestra convocatoria?
A ver si se embullan y hacen una en Miami.
***
ESTO VA DIRIGIDO A LOS CUBANOS DE MI GENERACIÓN; LOS NACIDOS DESPUÉS DEL 1959 Y PARA TODOS LOS QUE NOS QUIERAN ACOMPAÑAR
Esta idea es de un amigo: él propone que sería bueno organizar la protesta en los primeros días cada mes, alternando las ciudades, mientras haya presos políticos y de conciencia en Cuba. Esta causa no es sólo de ellos, esta causa es de cada cubano que ame la libertad.
Hay muchos valientes dentro de nuestro archipiélago que merecen nuestro apoyo, que deben saber que no están solos. Muchos de ellos prefirieron no salir de allá y luchar por una Cuba libre y digna para todos los cubanos.
¿Se imaginan el efecto que esto causaría? No importa si pensamos diferente en cuanto a las vías de llevar la democracia a Cuba. Si compartes nuestro deseo de verla libre, sin verdugos, como la soñó Martí. Si deseas que los cubanos de adentro gocen de lo que gozamos nosotros. Entonces haznos la media. Se lo debemos a ellos, nos lo debemos a nosotros.
¿Qué les parece? ¿Se suman a nuestra convocatoria?
lunes, febrero 02, 2009
sábado, noviembre 22, 2008
Tarde de gatos
Transcribo una crónica de Max.
***
Sabía que esa tarde miamense había salido a la calle con mi mejor cara de bobo. El carácter de la misión así lo requería: comprar latas de comida para gatos en Wal Mart, encargo de un tío medio loco que dedicaba sus últimos años a mantener cuanto gato callejero deambulaba por los alrededores de su casa.
Al llegar a la tienda me dirigí a la sección de los “pets” y me detuve a llenar mi carrito. Una jovencita, delgada y poco agraciada, se acercó a mí y en tono bajo me habló en un idioma incomprensible —confundida sin dudas por mi aspecto anglo— sobre una gran tragedia. Me entregó un pedazo de papel de libreta escrito a mano donde decía, en inglés, que tenía dos niños anormales y estaba sin trabajo, por lo que solicitaba mi ayuda.
“Debe ser recién llegada —pensé—; desconoce que en un Wal Mart de Hialeah no hay anglos y sólo compran cubanos y miembros de la raza sufrida”.
“Jovencita —le dije en español con amable tono—, Ud. tiene mejor puntería que Sara Palin, porque a ella de cinco le salió un manolo, pero usted tiene de dos, dos”.
Reaccionando con violencia me arrebató el papel de las manos y, mientras se alejaba, me espetó:
—¡Viejo comemierda!
Y sus palabras, en el ya olvidado acento lawtense, trajeron a mi memoria los recuerdos de mi barrio: la Calzada del 10 de octubre, la loma de la iglesia, el paradero de las guaguas, los pinos de la loma del burro…
Terminada la compra me dirigí al parqueo y comencé a llenar la parte trasera de mi humilde automóvil. Un carrazo grande, algo viejo, paró a mi lado y se bajó el cristal eléctrico de la ventanilla del pasajero.
—¡Oiga, amigo! — se dirigía a mí el chofer del carro, cubanazo, medio tiempo, más cargado de cadenas que un galeote—. Estoy sin trabajo y necesito comprar unas inyecciones para las piernas —me dijo, mientras mostraba en su mano algo que parecía un frasco de medicina.
—Amigo, yo también he caído en desgracias —le dije—. Vea usted que estoy comiendo arroz con comida de gatos como si fuera picadillo, pero puedo resolverle un par de laticas.
—¡Váyase pa´ la p…ga! —me contestó airado.
“Preferiría no hacerlo”, iba a responder al mejor estilo de Bartleby, pero aceleró el carro y salió en busca de otra víctima.Con mi alma permeada por una gran paz espiritual decidí que era mejor regresar a casa para ver la última película de Pacino y De Niro —pirateada, por supuesto— que me había prestado mi hija.
***
Sabía que esa tarde miamense había salido a la calle con mi mejor cara de bobo. El carácter de la misión así lo requería: comprar latas de comida para gatos en Wal Mart, encargo de un tío medio loco que dedicaba sus últimos años a mantener cuanto gato callejero deambulaba por los alrededores de su casa.
Al llegar a la tienda me dirigí a la sección de los “pets” y me detuve a llenar mi carrito. Una jovencita, delgada y poco agraciada, se acercó a mí y en tono bajo me habló en un idioma incomprensible —confundida sin dudas por mi aspecto anglo— sobre una gran tragedia. Me entregó un pedazo de papel de libreta escrito a mano donde decía, en inglés, que tenía dos niños anormales y estaba sin trabajo, por lo que solicitaba mi ayuda.
“Debe ser recién llegada —pensé—; desconoce que en un Wal Mart de Hialeah no hay anglos y sólo compran cubanos y miembros de la raza sufrida”.
“Jovencita —le dije en español con amable tono—, Ud. tiene mejor puntería que Sara Palin, porque a ella de cinco le salió un manolo, pero usted tiene de dos, dos”.
Reaccionando con violencia me arrebató el papel de las manos y, mientras se alejaba, me espetó:
—¡Viejo comemierda!
Y sus palabras, en el ya olvidado acento lawtense, trajeron a mi memoria los recuerdos de mi barrio: la Calzada del 10 de octubre, la loma de la iglesia, el paradero de las guaguas, los pinos de la loma del burro…
Terminada la compra me dirigí al parqueo y comencé a llenar la parte trasera de mi humilde automóvil. Un carrazo grande, algo viejo, paró a mi lado y se bajó el cristal eléctrico de la ventanilla del pasajero.
—¡Oiga, amigo! — se dirigía a mí el chofer del carro, cubanazo, medio tiempo, más cargado de cadenas que un galeote—. Estoy sin trabajo y necesito comprar unas inyecciones para las piernas —me dijo, mientras mostraba en su mano algo que parecía un frasco de medicina.
—Amigo, yo también he caído en desgracias —le dije—. Vea usted que estoy comiendo arroz con comida de gatos como si fuera picadillo, pero puedo resolverle un par de laticas.
—¡Váyase pa´ la p…ga! —me contestó airado.
“Preferiría no hacerlo”, iba a responder al mejor estilo de Bartleby, pero aceleró el carro y salió en busca de otra víctima.Con mi alma permeada por una gran paz espiritual decidí que era mejor regresar a casa para ver la última película de Pacino y De Niro —pirateada, por supuesto— que me había prestado mi hija.
miércoles, noviembre 19, 2008
Inventario de Miami
(a Zoé Valdés, que inspiró este soneto con una excelente crónica)
Hay soledad y hay falta de cabilla,
pingas paradas, chochas que chorrean,
castristas reciclados que chochean,
pero ya no hay país ni maravilla.
Es la ciudad de la mierda con lujo
(la mezcla es tan nefasta, tan cubana,
tan propia del Vedado o Centro Habana).
Resisto sus embates y su embrujo,
evito sus mil poses, en detalle:
su botox, sus botes y sus embotes,
su arte de realismo socialista,
me quedo con la gente de la calle
que no arma ni desarma despelotes
y me es mucho más grata que el dentista.
Hay soledad y hay falta de cabilla,
pingas paradas, chochas que chorrean,
castristas reciclados que chochean,
pero ya no hay país ni maravilla.
Es la ciudad de la mierda con lujo
(la mezcla es tan nefasta, tan cubana,
tan propia del Vedado o Centro Habana).
Resisto sus embates y su embrujo,
evito sus mil poses, en detalle:
su botox, sus botes y sus embotes,
su arte de realismo socialista,
me quedo con la gente de la calle
que no arma ni desarma despelotes
y me es mucho más grata que el dentista.
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Apologías e insultos,
El librero,
Miami
jueves, noviembre 13, 2008
Jardines invisibles en la Feria del Libro de Miami
LOS NOMBRES DE LA NOCHE, de Carlos Pintado
LOS FRUTOS DEL VACÍO, de Heriberto Hernández
SEÑAL DE VIDA, de George Riverón
UNA DOCTRINA DE LA INVISIBILIDAD, de Manuel Sosa
Fecha: 13 de Noviembre
Lugar: La Casa de Tula
1513 SW 8 Street
Miami, Fl, 33135
El corojo se rompe hoy, a las 7pm, en La Casa de Tula. No se lo pierdan. Dichosos los que puedan asistir. Y que alguien me haga el favor de darle un abrazo a Sosa de parte mía.
Nota: Estos libros podrán adquirirse los días 14, 15 y 16 de Noviembre, durante la XXV Feria Internacional del Libro de Miami en el stand de Bluebird Editions (Stand 346 E. 3th ST entre NE 1st Ave and NE 2nd Ave.) Aquí, detalles sobre los libros.
lunes, noviembre 10, 2008
Jardines invisibles en la Feria del Libro de Miami
LOS NOMBRES DE LA NOCHE, de Carlos Pintado
LOS FRUTOS DEL VACÍO, de Heriberto Hernández
SEÑAL DE VIDA, de George Riverón
UNA DOCTRINA DE LA INVISIBILIDAD, de Manuel Sosa
Fecha: 13 de Noviembre
Lugar: La Casa de Tula
1513 SW 8 Street
Miami, Fl, 33135
Hora: 7.00 p.m.
LOS FRUTOS DEL VACÍO, de Heriberto Hernández
SEÑAL DE VIDA, de George Riverón
UNA DOCTRINA DE LA INVISIBILIDAD, de Manuel Sosa
Fecha: 13 de Noviembre
Lugar: La Casa de Tula
1513 SW 8 Street
Miami, Fl, 33135
Hora: 7.00 p.m.
Dichosos los que puedan asistir.
Nota: Estos libros podrán adquirirse los días 14, 15 y 16 de Noviembre, durante la XXV Feria Internacional del Libro de Miami en el stand de Bluebird Editions (Stand 346 E. 3th ST entre NE 1st Ave and NE 2nd Ave.) Aquí, detalles sobre los libros.
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