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domingo, mayo 10, 2009

Desmadre

De todas las madres, todas,
destaco a dos: a la mía
y la celebro en su día,
por sus modos y sus modas,
sus posdatas y sus codas,
su carisma, su talante,
por ser jovial y elegante…
y ya que estamos, recuerdo
a la que parió a ese cerdo:
¡la madre del Comandante!

miércoles, abril 22, 2009

El titiritero

Aunque para algunos suele ser tan impredecible como el vuelo de una mosca, Fidel Castro no logra sorprenderme. Y —acostumbrado como estoy a esperar de él siempre lo peor— tampoco consigue defraudarme. Volveré a este tópico más adelante. Ahora se impone un paréntesis.

No es secreto que el tantas veces tomado por un tubérculo y recientemente defenestrado Felipe Pérez Roque hizo carrera en la diplomacia cubana dada su capacidad de “interpretar el pensamiento del Comandante en Jefe”. Su estrella se apagó un día después de la demonstración en pro de los derechos humanos realizada en Nueva York, sacando así —muy eficientemente— del ciclo noticioso el clamor que comenzara un mes antes en Madrid y Barcelona y cuya antorcha recogiéramos en las calles de La Gran Manzana. A ambos lados del Atlántico pedíamos cambio. El régimen cubano respondió con más de lo mismo.

Que nadie crea que hago leña del árbol caído. El abyecto Pérez Roque lo merece, pero no me alcanza el tiempo para esos menesteres. Si lo traigo a colación es porque ha aparecido un personaje en la palestra cubana que de forma subrepticia se ha echado en los hombros su antigua tarea. Me refiero nada más y nada menos que a… ¡Fidel Castro! La evidencia está a la vista: en su más reciente reflexión, el convaleciente advierte a Obama que ha malinterpretado “las declaraciones de Raúl”. Y, para aclarar lo que le concierne, se erige en el mejor intérprete de su terrible hermanito. «Donde dijo esto, quiso decir esto otro».

Es revelador el hecho de que ese siniestro personaje que no ocupa ningún cargo oficial en el actual gobierno de la isla diga, desdiga y contradiga a su antojo todo lo que su heredero dice y hace. Cuba, ya se sabe, es una dinastía. (Esto es fácilmente constatable: en el último medio siglo, en la esfera de poder no ha cambiado el apellido). Mientras ocupó el trono, el primero de los Castro era incuestionable. Sin embargo, en estos penúltimos días hemos aprendido que la infalibilidad no es transferible.

Pero decía que Fidel Castro no me sorprende. Y añado que tampoco hay que tener rayos ultravioleta para adivinar el próximo paso del rey desnudo. El motivo es simple: siempre que alguna administración norteamericana ha hecho amago de acercamiento al régimen, el susodicho ha reaccionado como mulo que se sienta en avispero: tirando coces a diestra y siniestra. ¡Que nadie vaya a hablarle de diálogo con el enemigo, que él sólo florece en la trifulca!

Raúl puede haber heredado el cetro de poder, pero sigue a la sombra de su gran hermano. Fidel Castro —cual titiritero inexperto— mueve los hilos, ya sin preocuparse de que éstos sean vistos por la audiencia.

martes, abril 21, 2009

De la estupidez humana y otros demonios

Queridos lectores: Hoy casi no tengo tiempo para dedicarle al blog, así que, en su lugar, les dejo este desopilante video sobre la cosa cubana. Regreso mañana.



H/T: Ulises Álvarez, en Penúltimos días.

jueves, abril 09, 2009

Chutzpah

Es la palabra del día. Chutzpah. Quizá se deba a la resaca de Passover, pero no me viene otro término más apropiado a la mente.

¿Cuál es el origen y que quiere decir la dichosa palabrita?

Ésta se usa con bastante frecuencia en inglés —en Nueva York y zonas aledañas o ciudades más proclives a una “sensibilidad judía”—; nos llega del yiddish y significa: tener “tabla”, “cara dura” o, para escribirlo mal y pronto, “cojones”. Un ejemplo socorrido de “chutzpah” es el del chico que luego de asesinar a sus padres pide clemencia a la justicia… ¡por ser huérfano!

Pues sí, hay que no tener vergüenza —atributo, por demás, típico del régimen de la isla— para pedir visas para los parientes de los cinco espías cubanos convictos en Estados Unidos, luego de juicios efectuados, nunca mejor dicho, con todas las de la ley.

Mientras redactaba esta nota, sin que viniera mucho a cuento, me puse a tararear la melodía de “Dos gardenias”. Y, como andaba de buen humor, imaginé al despótico y decrépito Fidel Castro entonando la siguiente canción para los muy despistados congresistas norteamericanos, en aras de que éstos, de paso, le fueran con el recado al Presidente.

“Cinco espías” (con la música de “Dos gardenias”)

Cinco espías para ti,
con ellos quiero pedir: ¡Dinero!
¡Malboro! ¡Comida!
Te harán subir la presión,
te darán hipertensión,
¡Qué lío!

Cinco espías para ti:
van a espiar con fervor
¡aun presos!

Los espías que te di
algún día los reclamaré
sencillamente por joder.

En tu tierra vivirán
y comerán
todo tu pan y tu trigo.
Se empacharán y pedirán…
¡plomeros!

Pero si un atardecer,
los espías del terror
se mueren,
es que se han indigestado
pues los he envenenado
porque yo no sé perder.

Es que se han indigestado
pues los he envenenado
porque yo no sé perder.
***
Imagen: Salms, en Flickr.

miércoles, abril 01, 2009

El futuro del Emperador

Entre las muchas sorpresas que depara Roma a propios y extraños, destaco el fragmento de una estatua del emperador Constantino, que puede verse en una de las
galerías del museo del Mercado de Trajano.

El antedicho fragmento —que consiste en la cabeza y casi la totalidad del cuello del emperador y fue hallado durante excavaciones que se llevaron a cabo en la parte sur del foro imperial en 2005— representa a Constantino, posiblemente luego de su victoria contra Maxentio en la batalla de Ponte Milvio (312 D.C.).


La combinación cabeza-cuello mide unos 60 centímetros, lo que indica que la estatua completa debió haber alcanzado los tres metros.

El hecho de que el artefacto fuera descubierto hace poco menos de un lustro no me llama tanto la atención como el sitio del hallazgo, que no fue otro que la cloaca del foro imperial.

Hay dos hipótesis que explican el suceso: (1) la estatua pudo haber sido destruida —con el consiguiente lanzamiento de la cabeza al vertedero— durante las revueltas —mayoritariamente paganas— de 326 D.C.; (2) la cabeza fue usada en algún momento para destupir dicho desagüe.

Salí del museo y pensé en el futuro; en el futuro de Cuba; en ese futuro en que seremos polvo sobre el polvo. Y pensé en los futuros arqueólogos de esa otra ciudad en ruinas que es La Habana. Y pensé en sus excavaciones en los más insólitos locales de la capital de la isla. Y hasta los vi buscando quién sabe qué en alguna cloaca capitalina. Y, en esta visión, ¿qué encontraron hundido en las aguas albañales? Un busto de Fidel Castro.

Esta noche me iré a la cama con esa inolvidable imagen.

miércoles, marzo 25, 2009

Hablemos de pelota...

Dice el Reflexionista en Jefe:

«Fue peor todavía cuando Matsuzaka dio una base por bolas y el jugador negro Jimmy Rollins, del equipo norteamericano (…)».

¿Y qué tiene que ver que Jimmy Rollins sea negro?

Parece que sus correctores de estilo —¿tendrá correctores de estilo este imbécil?— no notaron que se le salía el racista al Comandante.

H/T: Penúltimos días.

jueves, marzo 12, 2009

Texto en harapos

La semana pasada el siempre aguzado Manuel Sosa hacía notar que se le agotan las metáforas al compañero, en referencia a la sobrecogedora escasez de imágenes que agobia al Reflexionista en Jefe. Hoy, con cierto atraso, he leído un alucinante artículo de ese amante de dictaduras ajenas que es el diputado Jordi Miralles. Por lo visto, esta agudísima carencia de metáforas no es patrimonio del modelo de Adidas, sino que pica y se extiende entre los miembros de la izquierda de caviar más furibunda.

Donde el vetusto dictador, a principios de febrero de este año, dictaba: «Hay quienes se rasgan las vestiduras si se expresa cualquier opinión crítica sobre el importante personaje, aunque se haga con decencia y respeto (…)»; el señor Miralles, un mes más tarde, escribiría: «Tergiversan, se excitan y se rasgan las vestiduras si diputados de izquierdas van a manifestaciones que no son —a su entender— políticamente correctas (…)».

¡Vaya obsesión con la ropa vieja!

Mientras tanto, somos los lectores —y quienes tenemos un mínimo de sentido común o de decencia y quienes apreciamos la libertad por sobre todas las cosas y quienes en resumidas cuentas sabemos lo que es (sobre)vivir en Cuba— quienes nos rasgamos las vestiduras ante tanta idiotez desparramada.

La cacareada batalla de ideas es —sobre todas las cosas— la batalla de las imágenes. Y, como queda visto, a estos pobres diablos ya les van quedando muy pocas.

Esto, damas y caballeros, hay que celebrarlo.

lunes, marzo 09, 2009

¡Basta ya!

Foto: Alejandro López.

domingo, marzo 08, 2009

El Comandante hace una semblanza de Pichirilo

Pichirilo: periodista,
también expedicionario
del Granma —no del diario,
¡del yate!—; fue un vanguardista.
¡Pichirilo era un artista!
Te lo digo y lo reitero:
Raúl es un pendenciero,
¡me quiere robar la finca!
Aquí el que no baila, ¡brinca!
¡Mi hermano es un cizañero!
***
Foto: Generación Y.

jueves, marzo 05, 2009

La colmenita

A propósito de las sonadas destituciones en la cúpula del régimen cubano, el vetusto y enajenado convaleciente ha escrito que: «La miel del poder por el cual no conocieron sacrificio alguno, (sic) despertó en ellos ambiciones que los condujeron a un papel indigno».

Para seguir a tono con las metáforas del Reflexionista en Jefe: su desfachatez equivale a la del oso que —luego de que con sus garras crueles y su desmedido gusto por el néctar que empalaga— ha destruido el panal y ha aterrorizado a todas las abejas obreras, se dedica a acusar a los zánganos de sabotaje.

domingo, febrero 22, 2009

El Heredero en Jefe© advierte a los visitantes del muñeco de cera de La Habana

«No puede verlos a todos.
Recibió a dos presidentas
porque son damas atentas
con modales y con modos
que respetan nuestros lodos,
no mencionan disidentes,
ni se codean con gentes
contrarias, indeseables...
Féminas tan delectables

¡le hacen rechinar los dientes!».

sábado, febrero 21, 2009

Lina(je)

No nacieron en Calcuta,
sino en Birán, que es caliente.
Nos quitaron la corriente.
(Mucha bomba y poca fruta).
Se robaron la batuta…
El Comediante y La China
nos escondieron la harina,
nos enchumbaron en fango.
No quedó quinta ni mango.
¡Malditos hijos de Lina!

jueves, febrero 19, 2009

martes, febrero 17, 2009

De los símbolos

Signs are taken for wonders. “We would see a sign!” — T.S. Eliot

Carnero descerebrado
de testículos enormes,
con tus patitas deformes
de animal mal acabado,
¿eres la señal del Hado,
del Comandante, el relevo?
¡Y tienes herniado un huevo!
¡Cruel guiño de la fortuna!
Cara oculta de la Luna:
¿es éste nuestro Hombre Nuevo?

martes, febrero 03, 2009

Monopolio cubano

miércoles, enero 28, 2009

Para decir el lema...

Para las manifestaciones que tendrán lugar en Madrid y Barcelona el próximo domingo 1 de febrero se me ocurre un slogan que también cantarán los progres:

Cuenta uno, cuenta dos, cuenta tres,
cuenta cuatro que te vas, Fidel.

El coro proviene de “Labana”, canción de Alejandro Sanz. Dicho coro aparece, con todas las de la ley, en su disco “No es lo mismo”, sin embargo —detalle triste e interesante—, Sanz omitió esa parte de la canción en su concierto de Buenos Aires. En éste que sigue, cantó el primer verso y (al menos) le dio la oportunidad al público de corear el “cuenta cuatro que te vas, Fidel”.

Nada, que a veces no es lo mismo decir algo en vivo que decirlo en el estudio.


H/T: Penúltimos días.

jueves, enero 22, 2009

Cuartetas de Raúl Castro a Barack Obama

«Parece un buen hombre,
Le deseo suerte».
(No firmo mi nombre…
¡so pena de muerte!).

Me extiende su mano
si yo abro mi puño…
y entierro a mi hermano
y le pongo el cuño.

Y suelto a los presos.
(¿Son tres centenares?).
Los tengo en los huesos.
Y a sus familiares.

Les hago la vida
difícil y dura
con mi corrompida
brutal dictadura.

¿Quién dijo que yo era
la risa y no el llanto?
No soy primavera.
Yo soy el espanto.

lunes, enero 19, 2009

Crónica deportiva cubana

Transcribo un texto de Ángel Savón.

***

Castro I logra el bronce; Oro para Ramsés II

En la cita olímpica mundial de tiranos y dictadores con más tiempo en el poder nuestro representante Castro I logró una valiosa medalla de bronce
fruto del entrenamiento y el esfuerzo dando “jan” a su empobrecido pueblo— por su marca de 50 años flat, rompiendo el récord latinoamericano de 31 al dominicano Rafaelito Trujillo, vigente desde 1961.

(Castro I sube al podio a recibir su medalla).

La medalla de plata correspondió a Luisito Catorce --que se reafirmó como monarca europeo--, por sus 54 años jodiéndole la vida a los demás. Al conocer de su triunfo, recorrió la pista saludando al público con pasos de ballet y soltando plumas al viento.

(Luisito Catorce, medalla de plata olímpica).

Como se esperaba, el oro para Ramsés II, por sus 66 años haciendo guerras e hijos, además de lanzar disidentes a los cocodrilos del Nilo. Su gran mérito se refuerza teniendo en cuenta que en su tiempo (1250 A.C) el promedio de vida era de 10 años, y alcanzó a vivir 90 para lograr su record mundial. Esto reafirma la tesis que el Poder Absoluto, además de corromper absolutamente, nos hace vivir una larga y sabrosona vida.

(Ramsés II, ganador absoluto).

sábado, enero 17, 2009

Rimas para festejar el Suceso

Si está vivo, que se muera.
Si está muerto, que se joda.
Que lo celebre el rapsoda.
Que ría la jinetera.
Que se forme el salpafuera.
Que lo cante el cirujano.
Que la muerte del tirano
es motivo de festejo.
Que sea polvo y pellejo:
¡patrimonio del gusano!

miércoles, enero 14, 2009

La noticia

Los rumores de la muerte de Fidel Castro crecen y crecen y el público expectante —no hay que olvidar que el castrismo ha sido un espectáculo largo y sin interrupciones, un show que no por aburrido y predecible ha dejado de ser sangriento— se cuestiona la veracidad del murmullo ensordecedor y se pregunta para cuándo la próxima puesta en escena, la caída del telón, el season finale, la despedida histriónica de la Gran Diva. Todos —tanto en la isla, como en sus múltiples provincias del exilio— siempre hemos querido un palco desde el cual contemplar —y lanzarle la póstuma trompetilla— al féretro. ¡Y ya casi se nos presenta la oportunidad! ¡Qué emoción! «Showtime! Señoras y señores. Ladies and gentlemen. Muy buenas noches, damas y caballeros, tengan todos ustedes». (Cabrera Infante dixit).

Admito que hasta ahora he sido escéptico y he tirado a relajo lo relativo a la muerte de ese señor que a golpe de pistola y porrazo se hizo con el destino de mi tierra y la llevó a su más deplorable estado, pero hoy se me dificulta mucho no hacerme eco de la sospecha de que el cadáver ya se descompone. ¿En qué me baso?, preguntarán los incrédulos. Quisiera responder: «en la intuición», pero el razonamiento tiene más de lógica que de vaticinio: Castro I ha manipulado a su antojo la opinión pública internacional —ya, por fin, por desgracia, podemos decir que— durante medio siglo. (Tal es así que los chistosos aún especulan que si Napoleón hubiera tenido los órganos de prensa del dictador cubano, nadie se habría enterado de su derrota en Waterloo).

Pocas veces se manifestaron tan cabalmente sus dotes de titiritero como en la llamada Primavera Negra de 2003, fecha en que el régimen de La Habana desató una razzia en contra de la oposición pacífica cubana. En horas de la madrugada del 18 de marzo, mientras caían las primeras bombas en Iraq, a lo largo y estrecho de la isla, 79 disidentes fueron arrestados bajo cargos que —de no ser por las injustas condenas que conllevaron y que actualmente aún cumple la mayoría— serían considerados risibles por cualquier persona con dos dedos de frente. En aquella ocasión, Castro usó el incipiente conflicto bélico como cortina de humo tras la cual ocultar sus desmanes. Pero el hombre no siempre se esconde tras la noticia. A veces —por desgracia, casi siempre— prefiere el primer plano.

Convencido de la muerte de Fidel Castro, sólo me queda especular sobre cuándo se hará pública, oh, la madre de todas las noticias. Ya cumplido el sueño de irse a la tumba habiendo sobrevivido al cincuentenario de su arribo al poder, no habrá que llamar a expertos en numerología ni a ningún avezado politólogo para que nos expliquen que sólo existe una fecha posible para anunciar que —agotado el socialismo que preconizaba su redundante lema— al dictador no le quedó más remedio que optar por la muerte. Se equivocan quienes subestiman los delirios de grandeza del susodicho. Él se sabe el ombligo del mundo. Y para demostrarlo, hará todo lo posible por robarle cámara al primer presidente negro que llega a la Oficina Oval de la Casa Blanca. ¡Qué es eso de un negro en primera plana! (Con lo racista que siempre ha sido el Comandante). El día en que todos los diarios del mundo deberán dedicar su portada a la inauguración presidencial de Barack H. Obama, Fidel Castro —su osamenta— querrá competir con este acontecimiento.

Que lo compre quien no lo conozca, Comandante. Desde mi modesto blog, anticipando su movida, le boicoteo la sorpresa.
***
Alexis Romay
Nueva Jersey