¿Quiere usted aprender a escribir y de paso curarse del miedo escénico?Abra un blog.
Y firme con su nombre.
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Foto: Ricardo QM.
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Blog de Alexis Romay
Huyeron los tocororos,Manuel Sosa ha inventado el malolo, una variante de la décima que, en palabras de su creador, consiste en «los diez versos buscando una consonante única y difícil. Bastardía estilizada».
Acepto la invitación al experimento y añado mi aporte, el alexus: una variante de la décima cuyos versos riman en consonante única y esdrújula... e incluyen un verso en paréntesis y otro no. Infamia infinita. Aquí un ejemplo:
Disfruta la película
(pero no la matrícula),
se quita la cutícula
(que parece ridícula),
le duele la vesícula
(se partió la clavícula),
se adhiere a la cuadrícula
(y cuida su retícula),
su parte y su partícula
(y goza la canícula).
***
Y dice Jorge Salcedo:
Inspirado en el Malolo y el Alexus, el Saldeso Mofuñe es una décima autorreflexiva sobre el acto de escribir, con rima en consonante única, con eñe, un verso alterno entre paréntesis y sin ningún otro signo de puntuación. La composición se presta muy bien para los interrogatorios difíciles.
Ah, se me olvidó mencionar que los versos del Saldeso Mofuñe son heptasílabos. Pero los preceptistas lo notarán de cualquier modo…
Cuando la pluma empuñe
(o mi racimo esmuñe)
esta noche y acuñe
(nostalgia de Los Muñe)
el Saldeso Mofuñe
(no dora pero bruñe)
habrá quien refunfuñe
(hábito que engurruñe)
porque mi verso gruñe
(suerte que no te apuñe)
os dientes en la boca ni la música en el cuerpo. Tal vez por eso le vi siempre sonreír, y llevando el violín como el ciego su bastón y el perro al ciego, en los espejismos de la gran ciudad, y al pairo, las estrellas, ese brillo remoto que es el incendio de todas sus corazas.
Antillana se pronuncia
El próximo viernes 5 de septiembre, el escritor Ramón Fernández-Larrea presentará su libro Kabiosiles, en el Club Cubano de Elizabeth (New Jersey). Habrá comida (a)típica y tragos. El plato fuerte, no faltaba más, será el propio Fernández-Larrea.
Dejó atrás una peluca,
A propósito del paso del huracán Gustav por la isla —que acabó con la quinta y con los mangos—, Zoé Valdes ha publicado sus memorias del ciclón Flora. Desde mi esquina le agradezco por escarbar estos recuerdos ciclónicos, que, a su vez, han despertado y revuelto los míos.
Zoé Valdés ha tenido la gentileza de otorgarle a Belascoaín y Neptuno el premio “Brillante Weblog”. Para mí es un gran honor que la escritora me tenga en tan alta estima. Soy lector asiduo de su obra —de la cual destaco entre mis predilectas de todos los tiempos y latitudes su novela La nada cotidiana—; soy lector asiduo de su blog, desde donde le canta las verdades al régimen de la isla. En otras palabras: hoy, que es un día triste para mí y para Cuba (que somos la misma cosa), el premio —su caudal simbólico— me ha levantado un poco el ánimo; que ya es mucho pedir.
Ernesto que no conozco Y dice César Reynel Aguilera:
¡Desde afuera no se vale!
gritan los buenos castristas
pensando en Villa Marista
para tocar más timbales.
Niet tovarich, les decimos
los del exilio cobarde
sin percusiones ni alardes
y pensando en nuestros hijos.
Las gónadas son sagradas,
no se tocan, compañeros,
que a Cuba repoblaremos
al final de la jornada.
En Minority Report —una de sus películas más susceptibles al olvido—, Steven Spielberg intentó seducir al público con una pregunta horripilante: «¿Qué harías si eres acusado de un crimen que no has cometido… todavía?». (El énfasis es mío).
Don Eufrates del Valle, caballero
No podían concluir las Olimpiadas de Beijing 2008 sin que un miembro de la delegación deportiva cubana que participó en dichos Juegos actuara de manera consecuente con los principios que le inculcaran en su tierra natal.
No te pintes de pepilla,
Le dedica al ComandanteY dice Tirofijo:
Especulaciones
Deja al negrito tranquilo
que lo vas a desgraciar.
Ya lo quieren postular
presidente y ahora, al hilo,
tu dices que cogió un filo
y sin esperar ni un rato
echo a correr. Sería grato
verle a Miami llegar.
Si tú sigues va a parar
en la Cárcel de Boniato.
El cisne que se pasea
—Con el papel de Alabama
Con paciencia y con saliva,
Abril puede ser el mes más cruel, pero agosto es sin duda el más entretenido. Dan fe de ello las Olimpiadas de Beijing —que son eso, distracción— o la circunstancia de que, a este lado del Estrecho de la Florida, Fito Páez estrene álbum y postura ideológica respecto a Cuba. Ayer —dos días después del cumpleaños aciago—, a su paso por Miami, el cantautor argentino declaró que [su anterior entusiasmo y apoyo al régimen de la isla se debía a que] había llegado «a La Habana muy joven y con una extrema ingenuidad». En dicho texto, enfatizó que no es politólogo —gracias, Fito— y que prefiere no ser tendencioso a la hora de señalar buenos o malos, pues lo «que hay son muertos en el mar, familias rotas e historias quebradas». Esto último no dista mucho de la letra de su canción “Habana”, que incluyera en el disco Abre, hace ya casi una década. Por entonces decía: «Oh, la locura de los que se perdieron en el mar, / las vidas rotas por la sangre aquí y allá (…)» y, acto seguido —justo cuando uno se empezaba a emocionar—, soltaba: «No necesito de nada hoy, /sólo embriagarme en tu ron / y así perder la razón / y abrazarte una noche más». O sea, que entonces los muertos pesaban, pero no lo suficiente como para posponer una borrachera o admitir en público —como ahora hace— que el sistema cubano «estaría dentro de una dictadura». Quizá, como apunta Enrisco, entonces no había pasado el tiempo suficiente. (Esto de Fito Páez y su noción del correr del tiempo no deja de ser curioso. En pleno 2008 —a escasos meses de que los hermanos Castro hayan detentado el poder en la isla por medio siglo—, Páez habla de que «nadie puede calentar la silla más de 40 años». Lo que equivale a un tierno parafraseo a Carlos Gardel: que diez años no son nada.
Dos amigas (dilectas y asiduas lectoras de este blog) me han enviado (sin saberlo) sendas colaboraciones.
Ahora que Michael Phelps bate récords a diestra y siniestra y Dara Torres le demuestra al mundo que el agua no entiende de edades, hay que hacer hincapié en la cara oculta de las Olimpiadas de Beijing 2008.
De Reuters me llega la noticia: el dueño de una tienda en España descubrió —mientras cuadraba la caja— una moneda de un euro que, en lugar de llevar la efigie del Rey Juan Carlos, muestra la cara del inmarcesible Homer Simpson.
Las esperanzas, en los saltadores.
Ese terror olímpico que inspiras