domingo, mayo 04, 2008
Diario de Campaña de José Martí (XXVI)
sábado, mayo 03, 2008
Diario de Campaña de José Martí (XXV)
Meta: un enlace por verso y un enlace perverso
Cuba al pairo, la reina de la noche,
parque del ajedrez (y vas en coche).
Y los Miquis de Miami tienen swing.
El tono de la voz de Enrisco es leve.
Generación Y es un potro salvaje.
Rumor de Cuba: experto en camuflaje;
y sin embargo la tierra se mueve.
Fogonero emergente da la talla,
en la finca de Sosa el pasto es bueno
y algo se cuece en penúltimos días.
Con Tejuca y Garrincha, a la batalla.
Imparcial digital no tiene freno.
Ernesto, Remandingo, correrías…
viernes, mayo 02, 2008
Diario de Campaña de José Martí (XXIV)
Techo de zinc y sol puerco
***
Techo de zinc y sol puerco
y, resumiendo a Martí,
anécdotas del maní
y voluntarios del cerco.
Techo de zinc y sol puerco,
investigación y rima.
Abajo Cuba o encima,
de todos modos es Cuba.
Y no hay monte que no suba
Martí, que no lo redima.
jueves, mayo 01, 2008
Diario de Campaña de José Martí (XXIII)
Paranoia II
vende el aire,
posa ante el espejo incrédulo.
Tiene un puñal y una certeza,
el buen vecino.
Escribe como los dioses
que escriben
y como los dioses que lloran,
llora.
Sabe sonreír.
Lo hace todo a plazos.
miércoles, abril 30, 2008
Traductor, traidor (II)
Ayer escribí un post sobre la calidad de las traducciones al español de ciertos anuncios que se dejan ver a menudo por las calles de Nueva Jersey. En respuesta, un lector anónimo envió la siguiente nota:«Desde mi esquina, donde a diario cometo este tipo de errores y cuando me oigo me asustan a mí mismo, ¿qué propone usted que puedo hacer para eliminarlos? ¿Qué puede hacer el resto de los mortales, no muy intelectuales, para disminuir la cantidad de “abrochate o boleto” en nuestro día a día?».
Su comentario reúne varias de las razones por las que eché a rodar Belascoaín y Neptuno. Por tanto, doy las gracias a este lector por brindarme una excusa para ahondar otro poco en el tema.
(Antes de seguir, hago un paréntesis: el “abrochate o boleto” que menciona el lector hace referencia a la traducción al español del muy efectivo Click It or Ticket; una campaña encaminada a hacer que los conductores usen el cinturón de seguridad, so pena de multa).
Estimado anónimo: en primer lugar, este tipo de pifia no es patrimonio del común de los mortales. Nadie que viva una vida bilingüe está exento de estos errores. Yo ―que me jacto de haber trabajado varios años como corrector de estilo―, dejo caer, con más frecuencia de lo que me gustaría admitir, unos disparates que no tienen precio. Admito que no les temo tanto a los errores más obvios ―pongamos por caso el “abrochate o boleto” del anuncio en los autobuses de NJ―. Los que me causan pavor son los más sutiles; esos que se cuelan por el hueco de una aguja: por ejemplo, hace un lustro, en un contexto cubano, traduje al español “rice pudding” como “pudín de arroz”. Si no se hace mucho caso a la frase y no se es muy quisquilloso, no hay problema. Excepto por el hecho de que en Cuba ―y el resto de los países hispanohablantes, creo― no se le dice a ese dulce “pudín de arroz”, sino “arroz con leche”... rima infantil que, después de mi pobre traducción, ya no se quiere casar con una viudita de la capital. El diablo está en Cuba. Y también en los detalles. L.Q.Q.D. (Lo que queda demostrado).
No creo que exista un método infalible para evitar estos errores. O, si existe, lo desconozco. Compartiré el mío, con la esperanza de que le ayude. Dicho método es simple, pero pide constancia. Consiste en (1) vigilar constantemente lo que se va a decir. A veces, implica hablar un poco más despacio. (Esto le ha venido muy bien a mi dicción: llegué de La Habana hablando en ráfagas; ahora hablo tiro a tiro). (2) Hacer todo lo posible por evitar el uso de voces inglesas al hablar en castellano... y viceversa. (3) Ante la duda, hacerse la siguiente pregunta: ¿cómo se diría esto en la isla?
He aquí mis herramientas. Por el momento, no se me ocurre más nada. O sí: abrir el foro: pedir la colaboración del resto de los lectores de este blog. Damas y caballeros: ¿cómo hacen «para disminuir la cantidad de “abrochate o boleto” en nuestro día a día?».
Yours truly,
Diario de Campaña de José Martí (XXII)
martes, abril 29, 2008
Diario de Campaña de José Martí (XXI)
Road movie
Faltaban un par de horas para el amanecer y yo estaba —junto a mis incondicionales de entonces— incómodo y feliz, en el tren de Hershey, rumbo a Casablanca. Aquello era una matriuska: una locomotora dentro de una locomotora: por entonces, echaba más humo que un tren lechero; encendía un cigarro con el cabo del anterior. De tal suerte (o desgracia), a nadie sorprendió que, al poco rato de que el monstruo metálico diera mil brincos sobre los rieles, estuviera al borde de la desesperación. Minutos más tarde, pasaba el conductor por nuestro coche. Haciendo acopio de carisma y en una estudiada mezcla de súplica y demanda, le pregunté si se podía fumar en ese vagón. Me contestó que no. Acto seguido, repliqué: «¿Y todas esas colillas en el suelo?».Han pasado quince años y aún no olvido su respuesta: «De los que no preguntaron».
Traductor, traidor
La primera vez que leí dicho cartel, pensé automáticamente en su muy efectivo equivalente en lengua inglesa: “Click It or Ticket”. Sólo gracias a esa referencia, es decir, sólo gracias a mi diálogo interno con mi otro idioma ―y, debo admitir, al complemento visual del anuncio en español que muestra las imágenes de un policía y La Parca, ambos al acecho de conductores desabrochados―, pude entender que quienes tradujeron esta frase en realidad querían decir: “abróchese su cinturón de seguridad o de lo contrario será multado”. Lamentablemente, dichos traductores decidieron sacrificar el contenido del mensaje en busca de una frase corta (y, muy a su pesar, incomprensible).
Otro de mis disparates favoritos también podía leerse recientemente en autobuses de NJ Transit y proclamaba, en un español que no envidiarían ni Chita, la sabia mona de Tarzán, ni Felipe Pérez Roque: «Hable a sus hijos sobre LAS GANGAS antes de que NOSOTROS tenemos que hacerlo». No me voy a enredar con la desatinada conjugación del verbo “tener”. Es obvio que, si no saben dónde va una tilde, estos traductores jamás aprendieron el modo subjuntivo.
Lo cierto es que no supe cómo reaccionar al leer tan tierna barrabasada. Me debatía entre la risa y el llanto. El motivo es simple: “ganga”, en su acepción más usada, significa, según el Diccionario de la Real Academia Española: “cosa apreciable que se adquiere a poca costa o con poco trabajo”. (O sea, que si tradujéramos la frase de vuelta al inglés, quedaría: Talk to your kids about BARGAINS… before we have to).
Por si las moscas (que no ha de ser traducido como “by if the flies”), busqué en dicho mataburros y, para mi sorpresa, encontré que en su última acepción, “ganga”, en Puerto Rico, significa: “pandilla callejera de mala reputación”. El único detalle notable es que New Jersey no es la bella isla caribeña, como tampoco es ―no puede serlo― El Salvador, Honduras, Nicaragua, etc. New Jersey ―casi en la misma medida que New York― es el melting pot, la olla en pleno proceso de ebullición, el punto de encuentro de infinidad de tribus, la Torre de Babel, lo múltiple, lo diverso… Y en medio de esa multiplicidad, quienes no son portorriqueños no tienen por qué entender esta acepción (local) de la palabra “ganga”.
Estos ejemplos intentan demostrar que de lo que se quiere expresar a lo que, en efecto, se expresa, en ocasiones, va un largo tramo. En el primer caso, los anunciantes optaron por mantener el mismo formato de la frase en inglés: “esto o lo otro”. Y al hacerlo, erraron al tutear al público, erraron al traducir literalmente el imperativo “Click It” y erraron una vez más al desconocer que la palabra que buscan en español es “multa”, no “boleto”. En el segundo caso, pecaron al traducir la voz inglesa gang por un falso amigo: la palabra que más se le acerca en la tan vilipendiada lengua del Quijote.
Los anunciantes tienen la tarea de comunicar un mensaje (cualquiera) y la necesidad de hacerse entender por el mayor número de gente posible. Si dicho mensaje viene plagado de errores o lleno de regionalismos, su efectividad, su alcance y, por tanto, su propósito, peligran. (A los amigos y lectores portorriqueños, les pido que imaginen cómo luciría dicho anuncio si en lugar de “ganga”, se usara el vocablo que designa “pandilla callejera” en los contextos argentino, mexicano, costarricense o de cualquier otro país del Caribe o el centro o sur de, ay, Nuestra América. Sería como si a mí en este texto se me escaparan mis temibles cubanismos y dijera “guaguas” en lugar de “autobuses”. ¿Quién me iba a entender más allá de los que nos fugamos de las garras del Traductor en Jefe?).
El uso inapropiado ―casi podría decirse barbárico― del castellano en estas tierras pobladas de hispanohablantes, en mis días de más puro optimismo, cuando menos, me asusta. Esta práctica irresponsable e indiscriminada necesita un parche, un dique, todo un muro de contención para evitar que se nos desangre la lengua, que se ahogue en la hemorragia que le provocan sus victimarios y muera, como no mueren los buenos boleros, rodeada de “traductores” y de gangas y de boletos.
lunes, abril 28, 2008
Diario de Campaña de José Martí (XX)
El que lo coja es suyo (Update)
Damas y caballeros:En un desprendido y descarado acto de autopromoción, prometo solemnemente enviarle un ejemplar de Salidas de emergencia al visitante número 3000 de Belascoaín y Neptuno.
Requisitos:
1- Demostrar que usted ha sido el visitante número 3000.
2- Dejar un comentario en esta entrada con dirección de correo o forma de contacto.
3- Leerse el libro.
UPDATE: ¡El clic número 3000 fue el mío! Por tanto, cambié el número ganador a 3100. Espero no ser dicho visitante.
UPDATE 2: Ver instrucciones (de cómo demostrar lo del número ganador; de a dónde escribirme, etc.) en la página de comentarios de esta entrada.
domingo, abril 27, 2008
Diario de Campaña de José Martí (XIX)
Eufrates tras la noticia
sábado, abril 26, 2008
Diario de Campaña de José Martí (XVIII)
¿Qué hay en un nombre?
Hasta hoy, gran parte de la población de la isla estaba convencida de que el significado de las siglas de la Empresa de Telecomunicaciones de Cuba (ETECSA) era: “Estamos Tratando de Establecer Comunicaciones. Sin Apuro”. Pero ahora que Los Miquis de Miami han revelado la verdadera esencia de la compañía que monopoliza las telecomunicaciones en Cuba ―cuyo objetivo primordial es estar al tanto de vida y milagros de cuanta persona levante un teléfono en la isla―, desde el lejano New Jersey, descifro el origen de las antedichas siglas: “Estamos Tratando de Escuchar Conversaciones Subversivas Aleatoriamente”.
El copyright es mío.
viernes, abril 25, 2008
Diario de Campaña de José Martí (XVII)
A las 12 de la noche habían salido, por ríos y cañaverales y espinares, a salvarnos; acababan de llegar, ya cerca, cuando les cae encima el español: sin almuerzo pelearon las 2 horas, y con galletas engañaron el hambre del triunfo: y emprendían el viaje de 8 leguas, con tarde primera alegre y clara, y luego, por bóvedas de púas, en la noche oscura. En fila de a uno iba la columna larga. Los ayudantes pasan corriendo y voceando. Nos revolvemos, caballos y de a pie, en los altos ligeros. Entra al cañaveral, y cada soldado sale con una caña de él. (Cruzamos el ancho ferrocarril: oímos los pitazos del oscurecer en los ingenios: vemos, al fin del llano, los faros eléctricos.) “Párese la columna, que hay un herido atrás.” Uno hala una pierna atravesada, y Gómez lo monta a su grupa. Otro herido no quiere: “No amigo: yo no estoy muerto” y con la bala en el hombro sigue andando. ¡Los pobres pies, tan cansados! Se sientan, rifle al lado, al borde del camino: y nos sonríen gloriosos. Se oye algún ¡ay! y más risas, y el habla contenta. “Abran camino” y llega montado el recio Cartagena, Teniente Coronel que lo ganó en la guerra grande, con un hachón prendido de cardona, clavado como una lanza, al estribo de cuero. Y otros hachones, de tramo en tramo... encienden los árboles secos, que escaldan y chisporrotean, y echan al cielo su fuste de llama y una pluma de humo. El río nos canta. Aguardamos a los cansados. Ya están a nuestro alrededor, los yareyes en la sombra. Tal la última agua, y del otro lado el sueño. Hamacas, candelas, calderadas, el campamento ya duerme; al pie de un árbol grande iré luego a dormir, junto al machete y el revólver, y de almohada mi capa de hule; ahora hurgo el jolongo y saco de él la medicina para los heridos. Cariñosas las estrellas, a las 3 de la madrugada. A las 5, abiertos los ojos, Colt al costado, machete al cinto, espuela a la alpargata y ¡a caballo!
Murió Alcil Duvergié, el valiente: de cada fogonazo, un hombre; le entró la muerte por la frente: a otro, tirador, le vaciaron una descarga encima: otro cayó, cruzando temerario el puente.―¿Y dónde, al acampar, estaban los heridos? Con trabajo los agrupo, al pie del más grave, que creen pasmado, y viene a andas en una hamaca, colgando de un palo. Del jugo del tabaco, apretado a un cabo de la boca, se le han desclavado los dientes. Bebe descontento un sorbo de Marrasquino. ¿Y el agua, que no viene, el agua de las heridas, que al fin traen en un cubo turbio? La trae fresca el servicial Evaristo Zayas, de Ti Arriba.―Y el practicante, ¿dónde está el practicante, que no viene a sus heridos? Los otros tres se quejan, en sus capotes de goma. Al fin llega, arrebujado en una colcha, alegando calentura. Y entre todos, con Paquito Borrero, de tierna ayuda, curamos al herido de la hamaca, una herida narigona, que entró y salió por la espalda: en una boca cabe un dedal y una avellana en la otra: lavamos, iodoformo, algodón fenicado. Al otro, en la cabeza del muslo: entró y salió. Al otro, que se vuelve de bruces, no le salió la bala de la espalda: allí está al salir, en el manchón rojo e hinchado: de la sífilis tiene el hombre comida la nariz y la boca: el último, boca y orificio, también en la espalda: tiraban, rodilla en tierra, y el balazo bajo les atravesaba las espaldas membrudas. A Antonio Suárez, de Colombia, primo de Lucía Cortés, la mujer de Merchán, la misma herida. Y se perdió a pie, y nos halló luego.
