Los cubanos se escondíanlas frutas en los bolsillos,
dentro de los calzoncillos
colaban cuantas podían,
las galletas las metían
en bolsas de cuero y mimbre,
nos maravilló la urdimbre
de estos ciclistas morenos
con bicicletas sin frenos
sin timón, llantas ni timbre.
Los pobres, deben tener hambre vieja...
ResponderEliminarTus décimas siempre tan a punto.
Saludos
F.C.