Me preguntaba mi esposa —cuya lengua adoptiva es el castellano— por qué había usado en un texto del blog un rejuego de palabras que generaba una ligera cacofonía.
Mi respuesta fue rápida y torpe: «Yo escribo con el oído».
La de ella no tiene desperdicio: «Ok. Yo leo con el pie».
Alexis ya ves que las esposas SIEMPRE tenemos la razón. Bien por tu humildad al compartirnos su grandeza.
ResponderEliminar¡Jajajajá! Valerie es bien rápida y supersmart, que no?
ResponderEliminarSabia respuesta!
ResponderEliminarSaludos
F.C.