sábado, noviembre 29, 2008

Los culpables, según Isis Wirth

Hacer coincidir, sin misterio, a la desgraciada isla y al infinito, en un mismo hálito indivisible, son esos caminos que sólo los poetas ciertos iluminan. La lección de Borges es aquí, con intención, transparente, pero sólo es un punto de inflexión para otorgar una voz nueva, más desgarradora, profusa pero precisa. La historia y su absurdo, el ser y lo innombrable, hecho ya verbo, estremecen con un soplo redentor pero sosegado y sabio a estos sonetos. He creído que con ellos accedía a otras claves, más diáfanas en tanto más oscuras —como debe ser—, de la materia de la poesía.

Isis Wirth (autora de Después de Giselle).

4 comentarios:

  1. Lindo y justo texto para empezar una mañana. Gracias Reina.

    CRA

    ResponderEliminar
  2. Es un comentario muy propio y que le hace justicia a la obra.

    ResponderEliminar
  3. Isis muy acertada, siempre lo es, se aprecia

    Saludos
    FC

    ResponderEliminar

Dejen aquí alguna nota
lectores de buena entraña,
residentes en España,
jugadores de pelota,
castristas en bancarrota,
amigos y forajidos,
escritores malnutridos,
el paisano y el hidalgo...
Mucho o poco: ¡digan algo!
¡No sean tan aburridos!