La flexibilidad que el sátrapa nunca tuvo en vida la derrocha su monigote. Lo pueden zarandear con el ratón y tirarlo de un lado a otro. El jueguito es adictivo. Y terapéutico.
PD: Me entero por PD que la animación Flash es de Ulises Álvarez.
Dejen aquí alguna nota lectores de buena entraña, residentes en España, jugadores de pelota, castristas en bancarrota, amigos y forajidos, escritores malnutridos, el paisano y el hidalgo... Mucho o poco: ¡digan algo! ¡No sean tan aburridos!
Vengo de descubrir tu blog. Ya volvere.
ResponderEliminarSaludos Alexis
Es adictivo.No lo puedo dejar
ResponderEliminarBeso
N
Hablo de tu blog, Ja!
ResponderEliminarN otra vez
Aparezco por aquí encantada, lo que me perdí, felices los que poseen tanta inspiración.
ResponderEliminarSaludos
F.C.