Delira el comandante reincidente
huyéndole a la muerte que le espera.
Lo ayudan a salir de la bañera,
le ponen su chándal convaleciente.
Entre argumentos, se le va un bostezo;
entre bostezos, suelta una mentira.
¡Qué ingrata su nariz cuando se estira!
¡Qué pellejudo luce su pescuezo!
¡Qué sosas sus palabras mentecatas!
¡Qué irreflexivas son sus reflexiones!
¡Qué secretos de estómago y de estado!
De su barco, saltan todas las ratas.
No lo salva un trasplante de riñones.
Baja el telón. Su show ha terminado.
Eres el mejor!!!!!!!
ResponderEliminarQ.
Muy bueno (era de esperar).
ResponderEliminarMe uno al anónimo de la 1.21, eres el mejor en eso de los sonetos...
ResponderEliminarY los suecos no se estan haciendo los suecos, se les agradece, vamos a ver que pasa ahora.
Saludos
F.C.
Bustro,
ResponderEliminarVola'o, bróder, sigo.
Un abrazo
César
Lo que el anónimo de la 1:21 p.m, yes !
ResponderEliminarEres mucho Bustro! Genial.
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