lunes, junio 23, 2008

Retrato a mano alzada del Enfermo

Delira el comandante reincidente
huyéndole a la muerte que le espera.
Lo ayudan a salir de la bañera,
le ponen su chándal convaleciente.

Entre argumentos, se le va un bostezo;
entre bostezos, suelta una mentira.
¡Qué ingrata su nariz cuando se estira!
¡Qué pellejudo luce su pescuezo!

¡Qué sosas sus palabras mentecatas!
¡Qué irreflexivas son sus reflexiones!
¡Qué secretos de estómago y de estado!

De su barco, saltan todas las ratas.
No lo salva un trasplante de riñones.
Baja el telón. Su show ha terminado.

6 comentarios:

  1. Me uno al anónimo de la 1.21, eres el mejor en eso de los sonetos...
    Y los suecos no se estan haciendo los suecos, se les agradece, vamos a ver que pasa ahora.
    Saludos
    F.C.

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  2. Bustro,

    Vola'o, bróder, sigo.

    Un abrazo

    César

    ResponderEliminar
  3. Lo que el anónimo de la 1:21 p.m, yes !

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