El animal se aferra a lo imposible.
Vemos su barba imberbe hasta en la sopa.
Se impregna a la memoria, a nuestra ropa
el hedor de esa bestia irrepetible.
El monstruo se aficiona al inodoro.
La tripa que le falta o que le sobra,
a pesar de la ingente mano de obra,
no podrá devolverle su decoro.
Los analistas dicen que ha cambiado
y en medio de un paisaje de posguerra
presagian un futuro luminoso.
Mefisto no se baja del estrado.
Ya en su cita, tres metros bajo tierra,
¿qué gusanos querrán darle reposo?
Excelente !, Bustro. Y comparto la visión.
ResponderEliminarGracias.
Socio, el ritmo del último verso no cuadra. Revísalo. M.
ResponderEliminarSí, MS, la métrica le da, pero me sonaba medio cojo. Gracias por la sugerencia. Lo acabo de corregir. A ver qué te parece ahora.
ResponderEliminarWell, you see, now it sounds great and ends with a puch. M.
ResponderEliminarEstimado Bustro, no soy muy nbueno en la rima, y menos si es endecasílaba, pero ahí te regalo unas últimas 6 estrofas
ResponderEliminarLos analistas dicen que ha cambiado
más no me fío de quien nos hizo tierra
presagian ordenadores a montones
arroceras mantienen el estado
en hoteles se esperan tragaperras
se han creído que somos tan mamones?
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarEstimado Bustro muchas gracias por tomar mis últimas estrofas.
ResponderEliminarUn abrazo aunque no puede llegar a la Rifa del libro, recuerda fui el 5010.
Un abrazo
Anónimo:
ResponderEliminar¡Genial! ¡Gracias! Me quedo con estas dos:
…en hoteles se esperan tragaperras
¿se han creído que somos tan mamones?
Un abrazo,