3.―A las 5, con el Coronel Ferié, que vino anoche a su cafetal de Jaragüeta, en una altura, y un salón como escenario, y al pie un vasto cuadro, el molino ocioso, del cacao y café. De lo alto, a un lado y otro cae, bajando, el vasto paisaje, y dos aguas cercanas, de lecho de piedras en lo hondo, y palmas sueltas y fondo de monte, muy lejano. Trabajo el día entero, en el manifiesto al
Herald, y más para Bryson. A la 1, al buscar mi hamaca, veo a muchos por el suelo, y creo que se han olvidado de colgarla. Del sombrero hago almohada: me tiendo en un banco: el frío me echa a la cocina encendida: me dan la hamaca vacía: un soldado me echa encima un mantón viejo: a las 4, diana.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Dejen aquí alguna nota
lectores de buena entraña,
residentes en España,
jugadores de pelota,
castristas en bancarrota,
amigos y forajidos,
escritores malnutridos,
el paisano y el hidalgo...
Mucho o poco: ¡digan algo!
¡No sean tan aburridos!