jueves, octubre 09, 2008

Apuntes tomados al vuelo en una ciudad francófona

Viajero inmóvil, cubres la distancia
sin apenas moverte de tu asiento.
Te sacudes el polvo polvoriento:
de noche en Nueva York, de día en Francia.

Tu cuerpo sabe que viajaste mucho
—lo saben tus rodillas y tus hombros—,
tus huesos: catedral de mil escombros.
(Estás más estrujado que un cartucho).

Más fresco que tú, llega tu equipaje.
Ya de un momento a otro te espabilas
y sales a explorar la tarde ajena.

Ajustas la hora, cambias el voltaje.
No conoces la lengua, no vacilas.

No viniste a bailar la macarena.

3 comentarios:

  1. Ale: A punto de terminar tu cumple, nos acordamos, algo nos molestaba, un pendiente, el zumbido de un mosquito habanero, era la ausencia de un FELICIDADES a un amigo querido, imprescindible y entranable. Simplemente, te queremos mucho y a punto de dormir te deseamos un sueno tranquilo y feliz como los dias que acompanan tus anos.
    Los Oxando

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  2. Que te diviertas mucho, chico. ¡A veces viene bien cambiar de husos horarios por unos días!

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  3. ¿Qué vas a bailar, entonces, el french-cancan?...

    Saludos
    F.C.

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