Un Huevo de tamañas proporciones
sólo pudo salir del Comandante.
Huevo de Don Quijote y Rocinante,
Huevo de continuar revoluciones,
Huevo que rompe un récord inaudito
y cambiará el estado de las cosas.
Gran Huevo de simientes misteriosas,
llévanos a explorar el infinito.
¿Acaso la señal que aquí esperamos
es este óvalo blanco y divino?
Responde nuestras dudas, Noble Huevo.
Te freímos, por agua te pasamos.
Contigo conquistamos el destino.
De ti saldrá, por fin, el Hombre Nuevo.
Excelente tu soneto, estimado Bustro.
ResponderEliminarLa historia se repite, hoy con un huevo. Le iran a hacer un monumento de marmol?
¡Genial aporte poético a la avicultura cubana y a la sabiduría genética del Comandante Huevón, de quien en verdad es el record!
ResponderEliminarDigno de aparecer en la portada digital de La Jiribilla.
Saludos y felicitaciones. El próximo soneto en escritura boustrofédica, como la de los sumerios, para hacerle honor al nombre.
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Don Eufrates,
ResponderEliminarHay un monumento al huevo, allá en La Habana, en la esquina de Quinta Avenida y calle Diez. Algo así como una mano de concreto con un huevote en a palma. La última vez que lo vi estaba tapado por la maleza. A ver si ahora lo destapan.
Saludos
César Reynel
Armado de su pluma el poeta sigue hablando del desatino...
ResponderEliminarDe ese famoso lugar que es pepitoria del mundo, en donde huevo y gallina, todo está revuelto y junto.
Saludos
F.C.
César, hay un monumento al huevo, en el jardincillo frontal de la antigua Escuela de Ingeniería de la Universidad de La Habana, frente al anfiteatro de Pedagogía donde se exhibían las películas.
ResponderEliminarUn huevo sobre columna. Eso era todo.